18 entrantes fríos para renovar los menús de primavera y sorprender con sabor en cada bocado
Vasitos, ensaladas, tartares, rollitos, cremas frías y bocados con verduras son algunas de las propuestas más apetecibles para empezar la comida cuando el buen tiempo ya se deja notar. Es ese momento de transición en el que apetecen recetas frías, ligeras y fáciles de dejar preparadas, con ingredientes y gestos todavía propios de la primavera, aunque la mesa empiece a mirar hacia el verano.
Después de semanas de temperaturas cambiantes, la primavera empieza a pedir platos más frescos, ligeros y fáciles de servir. En cuanto el termómetro sube, los guisos más contundentes van dejando paso a recetas que se preparan con antelación, se toman frías y ayudan a abrir el menú sin cargar demasiado la mesa.
Las ensaladas primaverales siguen siendo una opción infalible, pero no son la única. También podemos recurrir a cremas frías, tartares, carpaccios, rollitos, verduras rellenas, pasteles salados o pequeños bocados con pescado ahumado, queso, hortalizas y fruta. Ideas sencillas, vistosas y llenas de color para dar la bienvenida a las comidas de primavera.
Por eso esta selección reúne recetas que funcionan especialmente bien en este tramo de la primavera, cuando ya apetecen entrantes menos contundentes y la cocina empieza a buscar frescura. Algunas elaboraciones miran más hacia el verano; otras aprovechan productos de temporada muy ligados a estos meses. Todas tienen en común que se sirven frías, se adaptan bien a una comida con invitados y ayudan a empezar el menú con algo fresco, vistoso y lleno de sabor.
Qué debe tener un buen entrante frío primaveral
Un buen entrante frío no consiste solo en sacar algo de la nevera. Tiene que abrir el apetito sin llenar demasiado, servirse en una ración cómoda y aportar cierta frescura desde el primer bocado. En primavera funcionan especialmente bien las preparaciones ligeras, con verduras, hierbas frescas, quesos suaves, pescados, conservas o algún contraste ácido que despierte el paladar.
También conviene que haya juego de texturas: una crema suave, una ensalada bien aliñada, un relleno untuoso, una base vegetal o un toque crujiente que evite que el plato resulte plano. La clave está en que sea fácil de comer, agradable a temperatura fría y capaz de empezar el menú sin robar protagonismo a lo que vendrá después.
La primavera no está solo en el ingrediente Algunas recetas son primaverales porque aprovechan productos muy ligados a esta ép
Algunas recetas son primaverales porque aprovechan productos muy ligados a esta época, como los espárragos, los guisantes, las habas, los rábanos, el calabacín o los albaricoques. Pero no todo depende de la temporada estricta del ingrediente. También cuenta la forma de preparar y servir el plato.
Una ensaladilla, unos rollitos frescos, unos vasitos salados, unas endivias rellenas o un bocado con conservas pueden encajar muy bien en un menú de primavera aunque no todos sus ingredientes sean exclusivos de estos meses. Son recetas frescas, fáciles de compartir, ligeras en la mesa y pensadas para ese momento en que empiezan a apetecer platos menos contundentes.
¡Entrantes muy primaverales!
Tus ideas también cuentan
¿Sueles preparar entrantes fríos cuando llega el buen tiempo? Cuéntanos cuáles son tus recetas favoritas, qué ingredientes no faltan en tu mesa de primavera o ese truco que siempre te funciona cuando tienes invitados. Nos encantará leerte y sumar nuevas ideas para seguir abriendo el apetito con platos frescos, sencillos y llenos de sabor.
Patricia González

















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