Estas 14 ensaladas de verano te demostrarán que una comida puede ser fresca, completa y divertida
Cuando aprieta el calor, la idea de encender el horno o ponerse a remover una cazuela durante media mañana pierde bastante encanto. El cuerpo pide otra cosa: platos frescos, fáciles de preparar y con suficiente gracia como para no acabar comiendo siempre lo mismo.
Ahí es donde entran las ensaladas completas, los platos fríos y esas recetas que durante años cargaron con una fama injusta de comida de castigo. Porque no, una ensalada no tiene por qué ser cuatro hojas mustias, dos rodajas de tomate y una vinagreta puesta con desgana. Bien pensada, puede ser un plato principal con todas las letras.
La clave está en que tenga algo más que buenas intenciones: una base con cuerpo, ingredientes que aporten sabor, alguna textura que despierte el conjunto y un aliño que no se limite simplemente a cumplir. Con eso, una receta ligera puede convertirse en una comida estupenda para los días más calurosos.
¡Ensalada sí, pero que no sea aburrida!
Entre las recetas que mejor funcionan están las ensaladas que ya son famosas en otras partes del mundo. Si allí han conquistado tantas mesas, por algo será: prepararlas en casa nos permite salir de lo de siempre y probar combinaciones nuevas sin grandes esfuerzos.
Pero no hace falta irse muy lejos ni buscar ingredientes raros. También se puede partir de una clásica ensalada César o abrir un bote de garbanzos en conserva, añadir un poco de bacalao y conseguir un plato nutritivo, con textura y con sabor a comida de verdad.
En estos días calurosos también funciona muy bien la ensalada de orzo. Ligera, colorida y fácil de adaptar, juega con una textura distinta y convierte una ensalada sencilla en algo bastante más apetecible. Porque a veces el problema no es la ensalada, sino la falta de imaginación con la que se ha preparado.
El secreto de estas recetas está en el equilibrio: ingredientes frescos, combinaciones con sentido y aliños que sumen sin taparlo todo.
Lo mejor es que los platos fríos han dejado de ser el rincón aburrido del menú. Ahora es tiempo de hace ensaladas con legumbres, de pasta, añadir hierbas, frutos secos, salsas con carácter y mezclas que antes quizá nos habrían sonado raras, pero que en el plato tienen todo el sentido.
Para refrescarse, variar el menú o esquivar las comidas pesadas cuando el termómetro se viene arriba, estas recetas demuestran algo muy sencillo: comer ligero no significa comer sin ganas.
Date un capricho con nuestras recetas
Todas ellas han sido probadas y aprobadas por nuestro equipo. Ahora solo falta que te unas tú.
Mirella Mendonça













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