Sopa fría de fresas y tomate: un entrante ligero y aromático
Cuando aprieta el calor, las sopas frías vuelven enseguida a la mesa con esa mezcla de ligereza y frescor que tanto apetece. Esta receta se inspira en el gazpacho, pero cambia el perfil más vegetal de la versión tradicional por una combinación más afrutada y aromática: tomate, fresas, albahaca, ajo y un toque de vinagre balsámico. La fresa, que quizá no se espera en una sopa fría, aporta un punto ligeramente dulce que encaja sorprendentemente bien con el tomate. La albahaca perfuma la mezcla, el ajo le da intención y el balsámico redondea el conjunto. El resultado es una sopa fría fresca, sencilla y con carácter, lista en pocos minutos y perfecta para servir en vasitos individuales como aperitivo o como primer plato ligero. Distinta sin resultar rara, es una forma estupenda de disfrutar de las fresas más allá del postre.
Ingredientes
Materiales
- Batidora de vaso
- Tabla de cortar
- Cuchillo




