Crostata italiana de mermelada de fresa, con corazones de masa: el postre perfecto para san vale
Hay pocos postres tan hogareños como una tarta de mermelada de fresa: huele a casa, a sencillez y a meriendas de las que apetecen siempre. En Italia a esta tarta la llaman crostata y se hace con pasta frolla, que, para entendernos, es como una masa quebrada… pero en versión dulce: igual de quebradiza y mantecosa, solo que lleva más azúcar y suele incluir huevo, así que queda un punto más “galleta”. En esta versión, además, suma un toque crujiente con una decoración de pequeños corazones recortados en la propia masa, perfecta para San Valentín (o para darse el gusto cualquier día, sin esperar una fecha señalada). La base se cubre con una capa generosa de mermelada de fresa y se remata con los corazones antes de dorarse en el horno. El resultado es una tarta crujiente, afrutada y muy golosa: perfecta para compartir de postre… o para picar a media tarde con una buena taza de té.
Ingredientes
Para la masa quebrada:
Para la decoración:
Materiales
- Molde redondo de 28 cm de diámetro
- Cortapastas con forma de corazón
- Film transparente
- Tamiz o colador
- Rodillo
- Bol grande






