El Hugo Spritz, el cóctel de los Alpes que ha conquistado incluso al New York Times
Cuando incluso el New York Times dedica un espacio a un cóctel nacido en las montañas italianas, significa que algo interesante está sucediendo en la copa. El protagonista es el Hugo Spritz, el aperitivo a base de Prosecco, saúco y menta que, tras surgir en el Alto Adige, ya ha conquistado los locales de media Europa y está llamando la atención también en Estados Unidos.
Claro, perfumado y salpicado por el verde de las hojas de menta, el Hugo Spritz parece diseñado expresamente para los días de verano. Es fresco sin resultar demasiado ácido, aromático sin resultar pesado y lo suficientemente llamativo como para atraer la atención nada más llegar a la mesa.
Sin embargo, no es un cóctel recién inventado. El Hugo lleva más de veinte años en circulación, sobre todo en el norte de Italia y en los países de Europa central. Hoy, sin embargo, está viviendo un nuevo auge internacional, impulsado por el deseo de tomar algo floral, refrescante y fácil de preparar incluso en casa.
¿Qué es el Hugo Spritz y por qué gusta tanto?
El Hugo Spritz es un aperitivo elaborado con Prosecco, soda, saúco, menta fresca, lima y mucho hielo. En la copa se presenta claro, brillante y ligeramente verdoso, con un aroma que se percibe incluso antes del primer sorbo.
El saúco aporta notas florales que recuerdan a las flores blancas y a la miel. La menta aporta frescura, mientras que la lima añade un toque cítrico que ayuda a equilibrar el dulzor. Las burbujas del Prosecco completan el conjunto, haciendo que el cóctel resulte vivaz y agradable de beber.
Lo que lo hace especialmente apreciado es precisamente su equilibrio. El Hugo Spritz tiene un sabor reconocible, pero no agresivo. Es aromático, refrescante y se puede personalizar fácilmente ajustando la cantidad de saúco, soda o lima.
¿Dónde se creó el Hugo Spritz?
El origen del Hugo Spritz se atribuye al barman del Alto Adige Roland Gruber, quien lo habría creado en 2005 en el Alto Adige.
La primera receta se habría elaborado con un licor de melisa, una planta aromática muy extendida en las zonas alpinas. Posteriormente, la melisa fue sustituida por el licor de flores de sauco, más fácil de encontrar y capaz de aportar a la bebida un aroma floral intenso e inmediatamente reconocible.
De ser un aperitivo de montaña, el Hugo Spritz ha comenzado a viajar. Primero se extendió por Austria, Alemania y Suiza, y luego llegó a los bares de cócteles de las grandes ciudades europeas. Hoy en día se sirve en las terrazas italianas, en las terrazas internacionales y en los locales estadounidenses, pero sigue conservando ese aire relajado de unas vacaciones en los Dolomitas.
¿Por qué todo el mundo habla del Hugo Spritz?
El Hugo Spritz gusta porque capta a la perfección el sabor del aperitivo contemporáneo: es fresco, aromático, fácil de beber y muy característico. No apuesta por la intensidad, sino por el equilibrio entre las burbujas, las notas florales, las hierbas aromáticas y los cítricos. Es un cóctel sencillo, pero nada trivial, capaz de evocar de inmediato el verano, las terrazas al aire libre y las vacaciones en la montaña.
Su éxito se debe también a su identidad muy definida. El Hugo no es solo "un spritz claro": es una bebida vinculada al Alto Adige, a los aromas alpinos y a una idea de aperitivo más delicada y menos artificiosa. En la copa hay Prosecco, saúco, menta y lima, pero también un imaginario hecho de frescura, naturaleza y convivencia.
Lo que lo hace tan actual es también su versatilidad. Se puede preparar con almíbar de saúco para una versión más dulce y ligera, con licor de saúco para un resultado con más cuerpo, o en versión sin alcohol. Esta capacidad de adaptarse a diferentes gustos lo ha hecho popular no solo en los bares italianos, sino también en locales europeos e internacionales.
¿Por qué también se ha hecho eco de ello el New York Times?
El hecho de que incluso el New York Times haya puesto el foco en el Hugo Spritz confirma que este cóctel ya ha traspasado las fronteras de los Alpes. Nacido como un aperitivo local, vinculado sobre todo al norte de Italia y a Europa central, el Hugo se ha convertido en un fenómeno internacional, capaz de conquistar incluso al público estadounidense.
Su encanto reside precisamente en su sencillez. En un momento en el que muchos buscan bebidas menos pesadas, más frescas y fáciles de beber, el Hugo Spritz ofrece una respuesta inmediata: tiene burbujas, un elegante aroma floral, un color elegante y un sabor delicado. Es llamativo sin resultar excesivo, aromático sin ser invasivo.
El New York Times se ha hecho eco de este nuevo interés mundial por un cóctel que, en los Alpes, ya se conocía desde hacía años. Su redescubrimiento refleja también una tendencia más amplia: el regreso de los aperitivos sencillos, frescos, herbáceos y florales, capaces de parecer especiales sin dejar de ser fáciles de preparar y servir.
Cómo preparar un Hugo Spritz en casa
Lo mejor del Hugo Spritz es que no hace falta ser barman para servirlo: bastan unos pocos ingredientes bien elegidos, una copa grande y el equilibrio adecuado entre burbujas, frescura y aroma floral. Es el cóctel ideal cuando se quiere servir algo espectacular pero sencillo, capaz de transmitir de inmediato la sensación de un aperitivo bien elaborado.
Prepararlo en casa también significa poder adaptarlo a tu gusto: más delicado si te gustan las notas ligeras del saúco, más fresco con unas hojas más de menta, más vivaz con un espumoso bien frío. En pocos minutos se obtiene una bebida elegante, veraniega y perfecta para compartir, desde el primer aperitivo en la terraza hasta una cena entre amigos.
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Leandra Masha
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