Más allá de las salchichas y los pretzels: qué se come realmente en el Oktoberfest
El pollo asado, uno de los grandes clásicos del Oktoberfest
La salchicha es omnipresente, pero uno de los platos más estrechamente ligados al Oktoberfest es el Hendl, el nombre bávaro del pollo asado. Se sirve habitualmente medio pollo, cocinado en espetón, con la piel dorada y crujiente.
Su presencia en la fiesta no es reciente. Las primeras casas dedicadas al pollo asado aparecieron en el Oktoberfest en el siglo XIX, y todavía hoy existen carpas especializadas en este plato.
A partir de ahí, el repertorio se vuelve claramente bávaro. Está el Schweinshaxe, codillo de cerdo asado hasta dejar la piel crujiente, y el Schweinsbraten, cerdo asado servido en lonchas con salsa. Suelen acompañarse de col, patata o Knödel, las tradicionales bolas de pan o patata.
Y existe una versión todavía más espectacular de esa cocina de asados. La Ochsenbraterei, una de las grandes carpas del Oktoberfest y especializada en carne de buey, sirve Ochs am Spieß: buey asado en un espetón y cortado después en porciones.
También se come pescado, y no de forma anecdótica
Pan, queso, patata: la otra mitad de la mesa
Comer sin carne ya no es una excepción
Y después llega el azúcar
Entonces, ¿qué pedir en el Oktoberfest?
Para entender cómo se come realmente en la fiesta hay que dejar de pensar en un único plato representativo.
Una comida sentada puede empezar con una Brotzeit y continuar con un Hendl, un codillo o un Steckerlfisch.
Para comer mientras se recorre el recinto están los Leberkässemmel, Fischsemmel y otros bocadillos. Y al final aparecen el Kaiserschmarrn, el strudel o las almendras garrapiñadas.
Las salchichas y los pretzels forman parte del Oktoberfest, por supuesto. Pero cuentan solo una parte de la historia. La mesa de la Wiesn es, sobre todo, una versión festiva y multitudinaria de la cocina bávara: pollo y cerdo, sí, pero también pescado, queso, pan, patata, setas y mucho azúcar.
Patricia González

Comentarios