Pavê de morango, el postre brasileño de fresas y leche condensada que se toma bien frío

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Postre
Fácil
5 h 25 m

Con permiso del brigadeiro, el pavê de morango, también conocido como pave de fresas, se gana sin esfuerzo un sitio entre los postres más reconocibles de Brasil: un dulce cremoso, montado en capas y servido bien frío. Lo curioso es que no existe una única versión, sino casi una por casa: algunas llevan crema de coco, otras chocolate, otras chantilly o una capa final de gelatina. En lo que sí suelen coincidir es en esa forma tan brasileña de entender los postres: generosos, cremosos y pensados para compartir. Por la forma de montarlo en capas, puede recordar de lejos a un tiramisú de fresas o a un trifle, pero el pavê pertenece a otra familia: la de los postres brasileños de fuente, crema cocida, fruta fresca y nevera. Se prepara con bizcochos de soletilla (el equivalente más fácil de encontrar aquí al biscoito champanhe brasileño), una crema suave de leche condensada y fresas repartidas entre medias, que aportan frescor y aligeran el conjunto. Se prepara en una fuente, reposa en la nevera y llega a la mesa muy frío, listo para tomar a cucharadas. No es un postre de vitrina ni de restaurante, sino de sobremesa familiar: de domingo, de Navidad o de Día das Mães. Se lleva entero a la mesa, bien frío y ya asentado, y desaparece deprisa, como suelen hacerlo los dulces de cuchara que mejoran con unas horas de reposo.

Ingredientes

6

Capas de bizcochos:

Capa cremosa de leche condensada:

Para la capa de fresas:

Materiales

  • Cazo o cacerola pequeña
  • Varillas manuales
  • Bol grande
  • Fuente o molde para montar el postre
  • Espátula o cuchara de madera
  • Papel film