Pastel de coco y leche condensada con textura de flan: cremoso, fácil y sin harina
A medio camino entre un pastel y un flan, este postre de coco, que tiene también algo de pudin, tiene todo para ganarse un sitio entre esos postres que apetece repetir casi cada semana: se sirve bien frío, queda cremoso y húmedo, y el coco rallado aporta ese pequeño contraste de textura que hace cada cucharada más interesante. En Brasil se conoce como Docinho do Céu, y parte de su encanto está en una mezcla muy sencilla: leche condensada, leche de coco, huevos y coco rallado. También gana puntos por lo fácil que es su elaboración: ponemos los ingredientes en la batidora, trituramos unos segundos, vertemos la mezcla en el molde y el horno hace el resto. No lleva harina, y eso ayuda a explicar esa textura húmeda y cremosa, más cercana a un flan firme o a un pudin que a un bizcocho. Después solo queda tener un poco de paciencia: primero tiene que enfriarse y luego pasar unas horas en la nevera para que termine de asentarse. Estupendo para preparar con antelación y olvidarse de él hasta el momento de servir. Cuando llegue la hora del café o del postre, estará bien frío, firme al corte y todavía cremoso por dentro.
Ingredientes
Otros ingredientes:
Materiales
- Batidora de vaso
- Molde redondo de 16 cm de diámetro






