Sopa de lasaña con carne, ricotta y parmesano
La sopa de lasaña con carne parte de una idea bastante tentadora: quedarse con todo lo que hace reconocible a una buena lasaña y cambiar las capas por una cuchara. La carne picada y la salchicha fresca se doran con ajo, orégano y un punto de guindilla antes de incorporarse a un antes de incorporarse a un caldo de tomate y pollo, donde las placas de lasaña, partidas en trozos, se cuecen directamente. Mientras la pasta se ablanda, libera almidón y hace que el caldo gane cuerpo sin llegar a convertirse en una salsa. Al final aparece quizá el detalle que más acerca el plato al original: una cucharada de ricotta mezclada con parmesano, que se funde poco a poco con el caldo caliente y vuelve cada cucharada más cremosa. No hay capas perfectas ni porción que cortar. Hay tomate, carne, pasta, queso y albahaca reunidos en un cuenco, que era probablemente lo importante desde el principio.
Ingredientes
Para la sopa:
Para servir:
Materiales
- 1 cacerola grande o cazuela
- 1 tabla de cortar




