Marry me chicken pasta: pasta cremosa con pollo, parmesano y tomates secos
Probablemente ya hayas oído hablar del famoso Marry Me Chicken, ese pollo tan tierno bañado en una salsa cremosa de parmesano y tomates secos. En 2016, mientras el equipo de Delish grababa un pollo con tomates secos, parmesano y nata, alguien lo probó y bromeó con que aquello merecía una propuesta de matrimonio. La frase sobrevivió a la sesión de cocina bastante mejor que el nombre provisional de la receta. Desde entonces, aquel pollo estadounidense de inspiración italiana ha hecho una carrera considerable en internet. No es una receta tradicional italiana ni pretende serlo: su atractivo está en una salsa cremosa y muy sabrosa, con la intensidad de los tomates secos, el parmesano, el ajo y un poco de picante. Aquí la llevamos un paso más allá y añadimos pasta. Los rigatoni, penne o fusilli terminan de cocerse en la sartén con el pollo y la salsa, junto con un poco de su propia agua de cocción. Las espinacas entran al final. Queda una de esas cenas que explican bastante bien por qué un nombre tan disparatado acabó quedándose.
Ingredientes
Materiales
- Cacerola grande
- Sartén amplia y profunda o cazuela baja
- Colador
- Cucharón o vaso medidor
- Tabla de cortar
- Cuchillo
- Espátula o cuchara de madera
- Rallador





