Ichigo sando, el sándwich japonés de fresas
Si hay una receta capaz de conquistar a los amantes de la repostería japonesa, esa es el ichigo sando. Tras su aparente sencillez se esconde un dulce que se ha convertido en todo un icono en Japón: pan de molde muy tierno, nata montada ligera y unas buenas fresas frescas colocadas con cuidado para que, al cortarlo, aparezca un dibujo perfecto. A medio camino entre el postre y la merienda, este sándwich dulce sorprende por su equilibrio. La suavidad de la nata realza el sabor afrutado de las fresas, mientras que el pan de molde aporta una textura esponjosa que casi se deshace en la boca. También es una receta que entra por los ojos. Una vez cortado, el corazón de las fresas aparece como un pequeño dibujo dulce, de ahí que sea tan habitual verlo en redes sociales y en los escaparates de las cafeterías japonesas.
Ingredientes
Materiales
- Batidora de varillas eléctrica
- Bol alto
- Cuchillo
- Tabla de cortar
- Film transparente
- Rotulador o pegatina (para marcar el corte)





