Cómo hacer pan de molde casero y esponjoso: el método fácil para lograr un resultado de panadería
El pan de molde es uno de esos básicos que casi siempre rondan por la cocina: sirve para las tostadas del desayuno, para preparar un sándwich mixto o para montar cualquier bocadillo rápido. Sin embargo, poca gente se anima a hacerlo en casa. Y es una pena, porque el pan de molde casero queda más tierno, tiene mucho más sabor y, además, es bastante sencillo de preparar.
Con unos pocos ingredientes corrientes y un poco de paciencia para los tiempos de levado, se puede conseguir un pan dorado, tierno y con una miga uniforme y ligera. Este es el método para preparar un pan de molde casero con una miga bien esponjosa.
Ingredientes para un pan de molde casero
ara preparar un pan de molde de unas 12 rebanadas, necesitas:
- 300 g de harina panadera de trigo (harina panificable o harina de fuerza media)
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 10 g de levadura fresca de panadero
- 120 ml de leche
- 80 ml de agua
- 20 g de mantequilla
- 1 huevo
Paso 1: preparar la masa
Pon en el bol de la amasadora la harina, el azúcar y la sal.
Haz un hueco en el centro y añade la levadura fresca desmenuzada. Conviene que la levadura no entre en contacto directo con la sal, ya que esto puede dificultar su acción.
Incorpora después el agua y la leche.
Amasa a velocidad media durante unos minutos, hasta obtener una masa homogénea.
Paso 2: añadir la mantequilla
Cuando la masa empiece a tomar cuerpo, añade la mantequilla cortada en dados pequeños.
Incorpórala poco a poco sin dejar de amasar.
El amasado es importante porque ayuda a desarrollar la red de gluten, responsable de esa textura tierna y elástica que buscamos en un buen pan de molde.
La masa debe quedar suave, flexible y ligeramente elástica.
Cuando la mantequilla se haya integrado por completo, deja levar la masa durante 1 hora a temperatura ambiente.
Debería aumentar casi hasta doblar su volumen.
Paso 3: dar forma a la masa
Tras el primer levado, pasa la masa a una superficie de trabajo ligeramente enharinada.
Extiéndela con las manos hasta formar un rectángulo más o menos regular.
Después, pliega la masa en tres, como si cerraras una carta, y gírala un cuarto de vuelta. Repite la operación: vuelve a estirarla y pliégala otra vez en tres.
Este plegado ayuda a conseguir una miga más uniforme y aireada.
Presiona ligeramente la masa y enróllala para formar un cilindro.
Paso 4: segundo levado
Coloca el cilindro de masa en un molde tipo plum cake previamente engrasado con mantequilla.
Bate el huevo y pincela ligeramente la superficie del pan.
Procura no poner demasiado huevo en los bordes para evitar que el pan se pegue al desmoldarlo.
Deja levar de nuevo durante 1 hora a temperatura ambiente. La masa debería hincharse y quedar casi a la altura del borde del molde.
Paso 5: horneado
Precalienta el horno a 170 ºC.
Hornea el pan de molde durante unos 35 minutos.
La superficie debe quedar bien dorada.
Una cocción suave permite que la miga quede tierna y bien hecha por dentro.
¿Cómo saber si el pan de molde está bien cocido?
Para comprobar el punto de cocción, desmolda con cuidado el pan y golpea ligeramente la base.
Si suena hueco, es señal de que está listo.
Después, déjalo enfriar sobre una rejilla para evitar que la humedad ablande la corteza.
Un pan ideal para desayunos y sándwiches
Una vez frío, este pan de molde casero se corta sin dificultad.
Va muy bien para:
- las tostadas del desayuno
- los sándwiches mixtos
- los sándwiches fríos
- o incluso para hacer torrijas o pan perdido
Además, se conserva bien durante varios días si lo guardas envuelto en un paño limpio o en un recipiente hermético.
Con una receta tan sencilla y económica como esta, obtendrás un pan de molde casero tierno, aromático y con una miga suave, además de la satisfacción de prepararlo en casa y saber exactamente qué lleva.
Adèle Peyches
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