Dulces de enero: 14 recetas para aprovechar la despensa de invierno
Ya está: se acabaron las fiestas, vuelve el calendario “de verdad” y enero entra por la puerta con su repertorio habitual. Días cortos, mañanas heladas, antojo de manta y una necesidad bastante humana de darse un poco de tregua. Y, como la famosa “operación bikini” queda a años luz, este es un momento perfecto para encender el horno (o no encenderlo) y preparar alguno de estos postres que te proponemos.
Porque enero, aunque parezca un mes austero, tiene una despensa con carácter: cítricos en su mejor punto, manzanas y peras que se prestan a todo, kiwi con una acidez limpia, frutos secos que aportan fondo, miel y especias que hacen que la casa huela a “qué bien se está aquí”. Con eso, solo con eso, salen dulces que te arreglan un desayuno, una merienda o esa sobremesa con café que pide un poco de dulce al lado.
Que haga frío no significa que el mercado se haya quedado congelado o mustio. Ahí están el brazo de gitano de naranja, el crumble de manzana, la tartaleta de kiwi, el pudín de chía con kiwi,el bizcocho de manzana esponjoso o unas mandarinas con chocolate. Así que, déjate seducir por alguna de estas ideas.
¿Qué nos ofrece enero?
Si lo que buscas es un dulce con “fondo”, de los que te dejan satisfecho y no te empujan a ir picoteando a media mañana, hay frutos secos y semillas de sobra: avellanas en una tarta sin harina, nueces con manzana y canela, almendra en versión Bourdaloue, amapola en un plum cake de limón, chía en un pudín que se prepara casi solo.
Y si enero también rima con sofá, serie y “uno más y lo dejo”, aquí entran los bocados para ir cortando, partiendo o pellizcando: brownies de limón, paquetitos de hojaldre con manzana, rebanadas de bizcocho que desaparecen sin hacer ruido.
A continuación, te proponemos 14 recetas con un núcleo común: sacarle partido a la despensa que este mes invernal nos ofrece.
Cítricos para espabilar el paladar
Lo confesamos: los postres de limón son una gran debilidad para nosotros. Ese golpe cítrico aligera el dulce y lo vuelve, al instante, más despierto, más vivo. Basta un poco de ralladura, un poco de zumo o una cucharada de crema de limón para que un bizcocho o una tarta pasen de normalitos a tener personalidad propia. Así que no mires con desgana esos limones olvidados en la nevera o en el frutero: un postre bien perfumado de limón es un placer que se disfruta sin excusas.
Manzana y pera: las clásicas que nunca fallan
De la reineta más ácida a la manzana más melosa, pocas frutas dan tanto juego en la cocina como la manzana. Con ella (y con la pera) salen crumbles con cobertura dorada, bizcochos especiados y empanadas de hojaldre que siempre sientan bien. ¿Buscas una tarta de manzana clásica o algo rápido para la merienda? Aquí tienes varias ideas dulces para sacarles partido.
Kiwi: Sabor tropical
No es una fruta especialmente fácil a la hora de hacer postres, pero, si sabes sacarle partido a su carácter tropical, puedes preparar dulces muy resultones. Es, además, una fruta nutritiva que encaja bien en propuestas frescas y sencillas: estas dos recetas lo demuestran.
Frutos secos: dulces con carácter
Es un buen momento para sacarle partido a los frutos secos que tienes en la alacena. Con ellos puedes preparar bizcochos deliciosos sin necesidad de recurrir a harinas refinadas. Aquí la idea es clara: un dulce ideal para la merienda con café, tierno, de esos que casi se funden al primer bocado, y con una combinación de sabores que engancha.
Daniele Mainieri













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