18 recetas superfáciles para esos días en los que no apetece cocinar
Hay días en los que hasta cortar una cebolla parece demasiado trabajo.
Abres la nevera, miras lo que hay y vuelves a cerrarla. Después haces lo mismo con la despensa, con la esperanza de encontrar algo que puedas comer sin apenas cocinar. Y al final acabas dudando entre pedir comida a domicilio, preparar cualquier cosa o picar algo delante de una serie.
Para esos días están estas recetas. No hace falta pasar una hora en la cocina, utilizar cinco cacharros ni preparar elaboraciones complicadas.
Aquí encontrarás recetas rápidas, sencillas y apetecibles que, además, dejan poca vajilla que lavar: tostas, wraps, one pot pasta, platos al microondas, mug cakes, bowls y sándwiches calientes. En definitiva, ideas para comer bien incluso cuando cocinar es lo último que te apetece.
Tostas: la solución más crujient
Cuando no apetece cocinar, una buena tosta puede resolver una comida en pocos minutos. Solo necesitas una rebanada de pan bien tostada, algo rico por encima y un poco de aliño.
Además, se adapta perfectamente a lo que tengas en la nevera: aguacate, huevo, queso crema, pepino, salmón, pesto, tomates secos, miel, nueces... Una base cremosa, un ingrediente con sabor y algún elemento fresco o crujiente suelen ser suficientes.
Un consejo: tuesta bien el pan antes de añadir los ingredientes. Parece un detalle sin importancia, pero evitará que se reblandezca y hará que el resultado sea mucho más apetecible.
Wraps para comer rápido y sin complicars
Los wraps son perfectos cuando quieres preparar algo rápido pero que siga pareciendo una comida de verdad.
Coge una tortilla, añade una salsa o una base cremosa, algunas verduras, una fuente de proteína y, si te apetece, un poco de queso. Enrolla y listo. No necesitas una preparación complicada y, en muchos casos, ni siquiera hace falta cocinar.
También son estupendos para aprovechar lo que queda en la nevera: pollo, huevo, hummus, pimientos, rúcula, tomates... Casi cualquier sobra bien combinada puede convertirse en el relleno de un wrap.
Un pequeño truco: no te pases con el relleno. Por muy apetecible que parezca, si pones demasiado será prácticamente imposible cerrarlo.
One pot pasta: todo en una sola cazuela
Las one pot pasta son grandes aliadas para esos días en los que no apetece cocinar. La idea es muy sencilla: las pasta y el resto de los ingredientes se cocinan juntos en una sola cazuela.
Así, la pasta va absorbiendo los sabores mientras se forma la salsa y, sobre todo, ensucias muchos menos cacharros.
Es una opción estupenda cuando quieres un plato caliente sin tener que utilizar varias sartenes, cazuelas y un colador. Salmón, brócoli, espinacas, queso de cabra o pollo son solo algunas de las combinaciones posibles.
Pasta rápida: un recurso que nunca falla
Aunque no prepares una receta en una sola cazuela, la pasta sigue siendo una apuesta segura cuando tienes pocas ganas de cocinar. Se prepara rápidamente, combina con infinidad de ingredientes y permite montar un plato completo sin demasiado esfuerzo.
Una salsa de atún, un poco de nata y jamón, limón, tomates cherry, pesto... No hace falta complicarse mucho.
Guarda un poco del agua de cocción de la pasta antes de escurrirla. Añadir una pequeña cantidad a la salsa ayuda a ligar mejor los ingredientes y conseguir una textura más cremosa.
Con muy poco tendrás un plato caliente, sencillo y apetecible.
El microondas sirve para mucho más que recalentar
A menudo utilizamos el microondas únicamente para calentar comida, pero también puede ayudarnos a preparar platos y postres en pocos minutos.
Patatas, salmón, brownies, flanes rápidos o mug cakes son algunas de las recetas que se pueden preparar en él con muy pocos utensilios.
Un consejo: controla siempre los tiempos, especialmente con los postres. Un minuto de más puede hacer que un bizcocho que debería quedar jugoso termine demasiado seco. Es preferible cocinar en intervalos cortos y comprobar el resultado.
Para una cena rápida, por ejemplo, puedes preparar unas patatas al microondas y acompañarlas con queso crema, un huevo, una ensalada o unas verduras que hayan sobrado de otra comida.
Bowls: una comida fácil con lo que tengas en casa
Un bowl es una opción estupenda cuando quieres preparar algo fresco, colorido y sencillo sin dedicar demasiado tiempo a la cocina.
Empieza por una base de arroz, cuscús, quinoa, ensalada, fideos o patata y añade lo que tengas a mano: verduras, huevo, salmón, aguacate, garbanzos, queso, semillas o alguna salsa.
La gran ventaja es que puedes aprovechar ingredientes muy sencillos y conseguir un plato de lo más apetecible. Incluso un poco de arroz que haya sobrado puede convertirse en un bowl con aguacate, pepino, salsa de soja, semillas de sésamo y un huevo.
Poco esfuerzo y un plato completo que entra por los ojos.
Los sándwiches gourmet y los bocadillos calientes para una cena reconfortante
Cuando quieres algo rápido, caliente y reconfortante, un croque-monsieur o un buen sándwich caliente pueden solucionar la cena.
Pan, queso, algún relleno y unos minutos en la sartén, el horno o la freidora de aire son suficientes para preparar algo sencillo y apetecible. Si lo acompañas con una ensalada, tendrás la cena lista sin demasiadas complicaciones.
Los sándwiches calientes y los paninis también son una forma estupenda de aprovechar lo que queda en la nevera. Atún, tomate, queso, jamón o verduras asadas pueden convertirse rápidamente en un relleno delicioso.
Entonces, ¿qué cenamos hoy?
Que una receta sea fácil no significa que tenga que ser aburrida. A veces solo necesitamos pocos ingredientes, poco tiempo y, sobre todo, pocos cacharros que lavar.
Tostas, wraps, pasta rápida, one pot pasta, recetas al microondas, bowls o sándwiches calientes: siempre hay alguna opción que encaja con las ganas de cocinar que tengas ese día.
Lo más práctico es tener algunos básicos a mano: pan, tortillas, pasta, huevos, atún, queso crema, algunas verduras, pesto o una salsa que te guste. Con unos cuantos ingredientes versátiles, incluso esas noches en las que no apetece hacer absolutamente nada pueden terminar con una cena rica sobre la mesa.
Ahora solo queda elegir: ¿eres más de tosta, de one pot pasta o de tirar de microondas?
Adèle Peyches

















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