A favor de las pepitas de chocolate caseras: cómo hacerlas y siete recetas para darles salida
Pese a lo mucho que se habla de “repostería casera”, a veces el cambio grande viene de un gesto mínimo. De un detalle, como lo serían las pepitas de chocolate caseras. Hacerlas en casa no es nada complicado, bastan unos pocos pasos, pero te da una ventaja difícil de ignorar: decidir qué chocolate entra en la masa y cómo aparece luego en cada bocado que estemos elaborando.
Las pepitas comerciales cumplen su función y son prácticas, sin duda. Pero, frente a las caseras, tienen pequeñas pegas: no son precisamente baratas y, además, vienen en un único formato, con la misma forma, el mismo tamaño y el mismo comportamiento hagas el postre que hagas. Hacer pepitas de chocolate en casa es otra historia. Puede sonar a manía de pastelera, pero en realidad te da margen de verdad: eliges el tipo de chocolate (negro, con leche o blanco), ajustas el tamaño según lo que estés horneando y decides el efecto final, ya sea un salpicado discreto repartido por la miga de un bizcocho o gotas generosas que se queden medio rendidas en el corazón de una cookie.
Aquí te contamos cómo prepararlas en casa de forma sencilla y te dejamos siete recetas para darles salida, que al final es lo que importa.
Por qué merece la pena hacer pepitas de chocolate en casa
Por control. Por gusto. Y porque hay un placer muy particular en abrir la nevera y encontrarte una bandeja llena de gotitas de chocolate listas y esperando a que las utilices en tu postre preferido.
Cuando las haces tú:
- eliges el tipo de chocolate (y eso se nota en el primer mordisco);
- eliges el tamaño
- Y, de paso, puedes darle salida a esa tableta buena que compraste “para una ocasión especial” y que, por lo que sea, lleva semanas en la despensa.
Cómo hacer pepitas de chocolate caseras
INGREDIENTES:
100 gr de chocolate (negro, con leche o blanco) a tu gusto
MATERIALES:
- bol
- manga pastelera
- bandeja de horno
- papel sulfurizado
Paso 1: Trocear el chocolate y fundir
Trocea el chocolate, cuanto más pequeño, más uniforme será el fundido. Fúndelo con cuidado
- Microondas: golpes cortos de 15–20 segundos, removiendo siempre.
- Baño maría: fuego suave y paciencia, sin que el bol toque el agua.
Paso 2: Pásalo a una manga pastelera o una bolsa de congelación
Pon el chocolate en una manga pastelera sin boquilla cortando la punta del plástico, o con una boquilla muy muy pequeña.
Si usas bolsa zip, rellena, cierra bien y corta una esquina: un agujero pequeño te dará pepitas más finas; uno un poco mayor, gotas más generosas.
Paso 3: Forma las pepitas
Sobre el papel de horno, presiona y deja caer pequeñas gotas. Si quieres que salgan bonitas, acerca la boquilla al papel y suelta con decisión; el titubeo hace pepitas torcidas e irregulares.
Paso 4: Enfría
Déjalos reposar hasta que endurezcan a temperatura ambiente. También puedes hacerlo en nevera 20–30 minutos o en el congelador 10–15. Cuando estén firmes, se despegan sin problema.
Paso 5: Guarda y disfruta
En tarro hermético o bolsa bien cerrada. Si la cocina está muy cálida, mejor nevera. Y ya tienes listas tus pepitas de chocolate caseras para usar en tus postres preferidos.
Recetas en la que podemos utilizar nuestras pepitas de chocolate
Patricia González






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