Esta primavera, todo al verde: 10 recetas creativas con verduras de temporada
La primavera nos está llenando la cesta de la compra de color. Y uno de los que más manda en el mercado es el verde, en todas sus versiones: el verde tierno de los guisantes, el más profundo de las espinacas, el brillante de las judías verdes, el elegante de los espárragos o ese verde sobrio y precioso de las alcachofas. También caben otros verdes más discretos, como el de las endivias, y esos ingredientes frescos que empiezan a apetecer cuando la primavera avanza y roza el verano. Si en la moda hay tonos que anuncian el cambio de estación, en la cocina pasa exactamente lo mismo: basta mirar el puesto de verduras para entender que el cuerpo también empieza a pedir otra cosa.
No todos son verdes de primavera de manual. Algunos vienen de los meses fríos y otros empiezan a anunciar el verano, pero todos pertenecen a esa cocina de entretiempo en la que el plato se aligera, gana frescura y cambia de color.
El verde está asociado a la frescura, a la ligereza y a una cierta idea de renovación, así que no puede ser más acertado llevarlo al plato en una estación como esta. Después de meses de guisos más densos, salsas oscuras y sobremesas con digestiones pesadas, apetecen recetas más frescas, más vegetales, menos contundente s y con más vidilla. No se trata de convertir la primavera en una penitencia verde, sino de aprovechar los ingredientes que mejor encajan con este momento del año, incluidos esos platos de entretiempo que ya empiezan a mirar al verano o despedirse del invierno. Y, de paso, tener a mano unas cuantas ideas para cocinarlos sin repetir siempre las mismas preparaciones.
El mercado, la mejor inspiración para comer verde
Esta temporada, la inspiración no está solo en los escaparates: también está en las cajas de habas, en los manojos de espárragos, en las alcachofas que siguen dando mucho juego en la cocina, en las lechugas más tiernas y frescas y en las últimas espinacas de la temporada, perfectas para una tortilla, una crema suave o una ensalada templada.
Cómo apuntarse al verde y disfrutarlo de verdad
La clave está en tratar estas verduras como ingredientes con carácter, no como un trámite saludable que uno cumple mirando al infinito. Espárragos, guisantes, habas, alcachofas, judías verdes o espinacas tienen frescor, textura y mucho margen para pasarlo bien en la cocina. Solo piden lo mismo que cualquier buen producto: no abandonarlas en una olla hasta que pierdan la alegría, acompañarlas con un buen aliño y dejar que entren en platos que apetezcan de verdad.
Las verduras verdes que querrás en tu cocina
Comer verde en primavera no significa llenar el plato de hojas sin más. Significa cambiar el peso de las comidas, cocinar con más frescor y dejar que las verduras tengan algo de protagonismo: en una crema suave, una tortilla jugosa, una ensalada templada, una guarnición bien aliñada o un plato sencillo con huevo, arroz, patata o legumbre. Platos completos, apetecibles y de temporada, sin que el plato parezca una renuncia.
Del mercado al plato: recetas verdes para primavera
A continuación te dejamos una recopilación de recetas en la que el color verde destaca y se vuelve apetecible.
Patricia González









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