Strawberry shortcake, el postre primaveral de fresas y nata que adoran en Estados Unidos
Fresas maceradas, nata montada y una masa tierna, mantecosa y ligeramente quebradiza: el strawberry shortcake es uno de esos postres que verías en la vitrina de una pastelería y pedirías sin pensarlo, pero que puede prepararse en casa en apenas una hora. Tiene el aire festivo y primaveral de una tarta de fresas, aunque se sirve en piezas individuales, se monta casi en el momento y funciona precisamente por ese contraste entre la fruta jugosa, la nata fría y una base que recuerda a un scone.
En Estados Unidos es un clásico muy querido, sobre todo cuando llega la temporada de fresas. Tanto gusta allí que incluso cuenta con su propio Día Nacional, celebrado cada 14 de junio. No es difícil entender por qué: resulta vistoso, fresco y mucho más fácil de preparar que mucho otros postres de celebración.
El nombre puede llevar a confusión, porque strawberry shortcake se usa para dos formatos distintos. El más tradicional se parece a un pequeño sándwich dulce: una pieza de masa tipo scone abierta por la mitad y rellena con fresas maceradas y chantilly o nata montada. En pastelerías, en cambio, también puede encontrarse en formato tarta.
Sus primeras referencias documentadas aparecen a mediados del siglo XIX y la idea parece venir de la repostería británica, con masas parecidas a los scones que encontraron en las fresas y la nata montada una combinación difícil de mejorar.
Desde ahí, la receta fue cambiando de forma según el lugar: en Estados Unidos conservó ese carácter de pieza individual con masa mantecosa, mientras que en otros países el nombre acabó asociándose a preparaciones más cercanas a una tarta. Es lo que ocurre con la versión japonesa, muy popular, que suele hacerse con bizcocho ligero, nata y fresas. La diferencia está sobre todo en la textura: el shortcake americano tradicional es más denso y firme; el japonés, más aireado, suave y esponjoso.
La receta que proponemos aquí se queda con el espíritu más casero del clásico estadounidense: piezas individuales, fresas con su jugo y nata montada. Conviene montarlo poco antes de servir, para que la masa conserve su textura y la fruta aporte todo su sabor.
Ingredientes
Para macerar las fresas:
- 300 g de fresas maduras
- 30 g de azúcar, ajustando al gusto
Para los shortcakes:
- 250 g de harina de trigo
- 20 g de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 10 g de levadura química tipo Royal
- 85 g de mantequilla en pomada
- 150 ml de nata para montar
Para la nata montada:
- 200 ml de nata líquida para postres, muy fría
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharada de azúcar glas o azúcar normal
Elaboración
Preparar las fresas
- Lava bien las fresas, retira el pedúnculo y córtalas si son grandes. Separa aproximadamente una cuarta parte, aplástala ligeramente con un tenedor y mézclala con el azúcar en un cuenco.
- Cubre con film y deja reposar durante unos 30 minutos, hasta que la fruta suelte su jugo y se forme un macerado ligeramente almibarado.
Preparar la masa de los shortcakes
- Mezcla en un bol la harina, el azúcar, la sal y la levadura química. Añade la mantequilla en pomada y trabaja la mezcla con las yemas de los dedos hasta obtener una textura arenosa.
- Incorpora la nata para montar y mezcla solo hasta que la masa quede unida. No conviene trabajarla demasiado, porque perdería parte de esa textura tierna y algo quebradiza que caracteriza al shortcake.
Formar y hornear
- Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada. Amásala apenas un minuto y extiéndela con suavidad, sin aplastarla demasiado.
- Corta discos con un cortapastas redondo y colócalos en una bandeja de horno engrasada con un poco de mantequilla fundida. Píntalos también por encima con mantequilla.
- Hornea durante unos 15 minutos a 220 ºC, hasta que estén dorados. Al sacarlos del horno, puedes volver a pincelar la parte interior con un poco de mantequilla fundida para que queden más jugosos.
Montar la nata
- Bate la nata bien fría con unas varillas. Cuando empiece a coger cuerpo, añade la vainilla y el azúcar, y sigue batiendo unos segundos más, hasta conseguir una textura firme pero suave.
Montar el strawberry shortcake
- Abre cada shortcake por la mitad. Coloca en la base un poco del jugo de las fresas maceradas y añade unas láminas de fruta.
- Pon en el centro una cucharada generosa de fresas maceradas con su jugo y cubre con nata montada.
- Termina con la otra mitad del shortcake, añade un poco más de nata por encima y decora con alguna fresa.
Servir
- Sirve enseguida para disfrutar del contraste entre la masa templada, la nata fría y las fresas jugosas
Patricia González
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