Berenjenas, tomates y pimientos: el trío de final de verano que te resuelve las comidas de septiembre
En septiembre toca volver a la rutina, pero todavía no apetece despedirse del verano. Por suerte, berenjenas, tomates y pimientos siguen dando mucho juego para preparar comidas sencillas, coloridas y fáciles de improvisar.
Este trío tiene una ventaja difícil de superar: combina con casi todo. Al horno, a la sartén, en salsa, con pasta, dentro de una quiche, como guarnición o convertido en plato principal, permite resolver una comida con bastante poco.
La idea no es meterse en recetas complicadas, sino aprovechar algunas recetas de final de verano para esas noches de septiembre en las que apetece comer bien sin pasar horas en la cocina.
¿Por qué este trío funciona tan bien en septiembre?
Berenjenas, tomates y pimientos tienen algo en común: aportan mucho sabor sin exigir demasiado trabajo. Los tomates ponen jugosidad y acidez, los pimientos dulzor y una textura tierna, mientras que las berenjenas absorben muy bien los sabores de aquello con lo que se cocinan.
Además, encajan especialmente bien en este momento del año, cuando todavía apetecen platos con aire veraniego pero empiezan a volver las cenas calientes. Pueden servir de guarnición, protagonizar una receta vegetariana o completarse con huevos, queso, pollo, pescado, arroz o pasta.
Si vas a cocinarlas, aprovecha y haz un poco de más.</b> Lo que sobre puede tener una segunda vida al día siguiente: en una tortilla, con pasta, sobre una tostada o como guarnición.
Ratatouille: un primo francés del pisto para aprovechar las verduras del verano
La ratatouille puede recordarnos a nuestro pisto, aunque no sean exactamente lo mismo. Este clásico provenzal reúne berenjena, tomate, pimiento, calabacín, cebolla, ajo y hierbas aromáticas; en su preparación tradicional, las verduras suelen cocinarse por separado antes de terminar juntas.
Es una de esas recetas que vienen de maravilla cuando la nevera está llena de verduras de final de verano. Además, gana puntos con el reposo: se puede preparar con antelación y servir caliente, templada o incluso fría.
Y si sobra, mejor. Al día siguiente puede acompañar un arroz, unos huevos o acabar sobre una buena rebanada de pan.
Tian: cuando quieres que el horno haga casi todo el trabajo
Caponata: una alternativa con más contraste
Pasta con verduras para esas cenas que tienen que salir rápido
La pasta con pimientos y queso fresco es una buena opción cuando apetece una salsa cremosa, rápida y muy sencilla.
La pasta con crema de berenjena y tomates cherry es perfecta cuando se quiere aprovechar una berenjena sin tener que preparar nada muy elaborado.
Pimientos rellenos para convertir unas verduras en un plato completo
Quiche para dar salida a las verduras que quedan en la nevera
Pollo con verduras cuando apetece algo más contundente
Es una de esas combinaciones que vienen bien cuando ya no apetece cenar únicamente algo fresco, pero tampoco queremos entrar todavía de lleno en los platos pesados del otoño.
Para picar o cenar algo sencillo
Las tostadas de berenjena con tomate frito y queso de cabra son una buena opción cuando apetece cenar algo ligero.
La crema para untar de pimientos rojos también permite preparar un aperitivo muy rápido, para servir con pan tostado, bastones de verdura o en un bocadillo.
¿Cómo aprovechar estas verduras durante varios días sin pasarse horas cocinando?
Septiembre no necesita cenas complicadas
Adèle Peyches









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