Espelta en las ensaladas de verano: el pequeño secreto que sacia, alegra tus comidas de verano y gusta a todos
Con la llegada del calor vuelve el mismo dilema de siempre: ¿qué podemos preparar para comer cuando encender los fogones parece todo un desafío? Las clásicas ensaladas verdes pueden resultar monótonas después de unos días. La ensalada de pasta suele gustar, pero no siempre convence a todo el mundo. Entonces, ¿cómo podemos llevar a la mesa algo fresco, sabroso y capaz de satisfacer todos los gustos?
La respuesta podría ser mucho más sencilla de lo que imaginas: la espelta en grano.
Por qué la espelta es perfecta para las ensaladas de verano
En los últimos años, la espelta se ha convertido en uno de los cereales protagonistas de las comidas estivales. El motivo es sencillo: tiene un sabor suave y combina prácticamente con cualquier ingrediente.
Tomates cherry, calabacín a la plancha, aceitunas, queso feta, atún, salmón, legumbres o verduras de temporada: la espelta realza estas combinaciones sin ocultar el sabor de los demás ingredientes.
Además, una vez cocida, conserva una textura agradable que la hace perfecta para preparar ensaladas frías. Los granos se mantienen bastante sueltos y siguen resultando agradables incluso después de pasar unas horas en la nevera.
¿Qué tipo de espelta conviene usar en ensaladas?
Al comprar espelta en grano podemos encontrar diferentes presentaciones, especialmente espelta descascarillada y espelta perlada. Pero ¿en qué se diferencian?
- La espelta descascarillada conserva una mayor proporción de las capas exteriores del grano. Por este motivo, requiere una cocción más prolongada y, dependiendo del producto, puede necesitar un periodo previo de remojo. Su textura es más rústica y su sabor, ligeramente más intenso.
- La espelta perlada, en cambio, se somete a un proceso que elimina parte de las capas superficiales del grano. Esto hace que resulte mucho más práctica, ya que se cuece en menos tiempo y normalmente no necesita remojo. Precisamente por eso es una de las opciones más cómodas para preparar ensaladas de verano y platos rápidos.
Las diferencias de sabor no son demasiado marcadas; lo que cambia principalmente es la facilidad de preparación. Si tienes poco tiempo y quieres improvisar una comida fresca, la espelta perlada probablemente sea la opción más cómoda. Si prefieres una textura más rústica y las preparaciones tradicionales, puedes optar por la espelta descascarillada.
En cualquier caso, conviene comprobar las indicaciones del envase, ya que los tiempos de remojo y cocción pueden variar según el producto.
Los platos en los que la espelta da lo mejor de sí
Una de las cualidades que hacen especial a la espelta es su capacidad para adaptarse a gustos muy diferentes.
Quienes disfrutan de los sabores mediterráneos pueden combinarla con tomate, albahaca y mozzarella. Para conseguir un resultado más intenso, se puede acompañar con aceitunas, atún y alcaparras. Y, en una ensalada vegetariana, funciona especialmente bien con garbanzos, alubias y verduras de temporada.
También permite preparar platos algo más sofisticados con salmón ahumado, aguacate, gambas o quesos frescos.
En definitiva, la espelta no impone demasiadas reglas: deja espacio a la creatividad y permite preparar ensaladas de verano siempre diferentes.
La solución que estabas buscando para tus comidas de verano
Si estás cansado de las ensaladas de siempre o de la clásica pasta fría, la espelta puede convertirse en una gran aliada durante el verano. Es práctica, sabrosa, se conserva bien y permite combinar ingredientes tradicionales con sabores más originales.
Gracias a su versatilidad, se adapta a gustos muy distintos y transforma unos pocos ingredientes sencillos en un plato completo y apetecible.
Y para pasar de la teoría a la práctica, sigue leyendo: a continuación encontrarás dos ensaladas de espelta que merece la pena probar, perfectas para llevar a la mesa todo el sabor y el frescor del verano.
Daniele Mainieri

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