Septiembre en el plato: 5 risottos cremosos y de temporada que merece la pena probar
Septiembre es un mes de transición también en la cocina. Todavía apetecen platos frescos y sabores que recuerdan al verano, pero en cuanto refresca un poco vuelven las ganas de comer algo caliente y reconfortante. Y pocos platos se adaptan tan bien a ese cambio como el risotto.
Calabaza, higos, endibia roja, cítricos o marisco permiten moverse entre las dos estaciones sin decidirse todavía por ninguna. Estos 5 risottos para septiembre aprovechan precisamente ese momento del año y ofrecen opciones bastante distintas entre sí.
¿Por qué el risotto funciona tan bien en septiembre?
Una de las ventajas del risotto es que, manteniendo prácticamente la misma técnica, el resultado puede cambiar por completo según los ingredientes que lo acompañen. Puede ser suave y vegetal, intenso, marinero o empezar ya a saber a otoño.
Septiembre, además, permite combinar productos que están terminando su mejor momento con otros que empiezan a llegar. Calabaza, higos, endibia roja, cítricos, marisco, quesos cremosos y especias suaves encuentran fácilmente sitio junto al arroz.
Conviene, eso sí, no cargarlo demasiado. Un buen risotto no necesita una lista interminable de ingredientes: necesita que los pocos que lleva tengan sentido juntos.
Para que quede cremoso y en su punto, hay algunos detalles que marcan la diferencia:
- Tuesta el arroz antes de empezar a añadir el líquido.
- Utiliza el caldo caliente para no cortar la cocción.
- Añádelo poco a poco, dejando que el arroz lo vaya absorbiendo.
- Termina el risotto fuera del fuego con mantequilla y, cuando la receta lo pida, queso, para darle la textura final.
- Sírvelo inmediatamente: un risotto pierde buena parte de su gracia si espera demasiado.
Risotto con higos, gorgonzola y jamón serrano: un contraste que funciona mejor de lo que parece
Septiembre es uno de los mejores momentos para cocinar con higos frescos. Meterlos en un risotto puede resultar extraño de primeras, pero precisamente ahí está la gracia de esta receta.
El dulzor del higo encuentra enfrente dos sabores mucho más intensos: el gorgonzola y el jamón serrano. El queso aporta cremosidad y potencia; el jamón, el contrapunto salado. El resultado juega continuamente entre dulce y salado sin convertirse en un postre ni perder el carácter del risotto.
¿Con qué combinar los higos en un risotto?
Los quesos azules y los embutidos curados funcionan especialmente bien porque compensan su dulzor natural. Es una buena opción para una cena de finales de verano si apetece preparar un risotto que se sale de lo cotidiano.
Risotto de endibia roja, bacon y queso crema: cremoso y con carácter
Aquí el protagonista es el contraste. La endibia roja tiene un amargor característico; el bacon aporta sal y un punto ahumado, y el queso crema suaviza el conjunto. Es una combinación de sabor intenso que empieza a acercarse claramente al otoño.
¿Cómo suavizar el amargor de la endibia roja en el risotto?
No se trata tanto de eliminarlo como de equilibrarlo. Combinar la endibia roja con ingredientes más suaves y grasos evita que su amargor domine el plato. En esta receta, el queso fresco cumple precisamente esa función, mientras que el speck añade el contraste salado y ahumado.
Risotto de calabaza: para cuando empiezan los días frescos
Basta con que septiembre traiga una tarde algo más fresca para que la calabaza vuelva a apetecer. En un risotto funciona especialmente bien porque, al cocinarse, se integra con el arroz y aporta dulzor, color y una textura muy suave.
No necesita demasiados acompañamientos para resultar interesante. Precisamente por eso es uno de esos platos sencillos que funcionan tanto para una comida familiar como para una cena con amigos.
¿Cómo preparar un risotto cremoso de calabaza?
Lo importante es cocinar bien la calabaza hasta que esté tierna y dejar que parte de ella se mezcle con el arroz durante la cocción. El propio almidón del arroz hace buena parte del trabajo: con caldo añadido poco a poco se consigue esa textura cremosa característica sin necesidad de cargar la receta.
Es uno de los risottos más sencillos para <b>los primeros días frescos de septiembre.
Risotto con marisco congelado: una opción práctica con sabor a mar
El marisco congelado permite preparar un risotto marinero incluso cuando no tenemos producto fresco a mano ni queremos pasar demasiado tiempo en la cocina.
En septiembre tiene además cierto sentido estacional: conserva algo de los sabores del verano, pero los lleva a un plato caliente que empieza a apetecer cuando las noches refrescan.
¿Se puede hacer un buen risotto con marisco congelado?
Sí. Lo importante es no cocinar el marisco más de la cuenta, utilizar un caldo con sabor y controlar bien el punto del arroz. El marisco congelado no necesita una preparación complicada para dar buen resultado si se incorpora en el momento adecuado.
Risotto de lima y pimienta rosa: el más fresco de los cinco
El risotto de lima y pimienta rosa va en una dirección completamente diferente. Aquí no hay calabaza ni sabores especialmente otoñales: manda el cítrico.
La lima aporta acidez y frescura, mientras que la pimienta rosa deja un aroma especiado muy suave. En esta receta, el toque final de nata ayuda además a redondear la textura.
Es probablemente el que mejor encaja en esos días de septiembre en los que el calendario anuncia otoño pero el tiempo todavía se empeña en recordar al verano.
¿Cuándo elegir un risotto de lima y pimienta rosa?
Cuando apetece algo más fresco que los clásicos de setas o calabaza. La acidez de la lima hace que el conjunto resulte más ligero y la pimienta rosa añade un aroma especiado discreto.
Cómo elegir el risotto según la ocasión
Si buscas algo sencillo y de temporada para una comida familiar, el risotto de calabaza es una opción muy agradecida.
Para una cena de sabores más intensos, la endibia roja, el speck y el queso fresco forman una combinación mucho más marcada. Y si quieres sorprender, los higos con gorgonzola y jamón serrano ofrecen probablemente el contraste más inesperado de los cinco.
El risotto de marisco es una buena salida cuando tienes poco tiempo pero te apetece algo con sabor a mar. El de lima y pimienta rosa <b>encaja mejor en esos días en los que todavía no estamos preparados para despedirnos del verano.
¿Cuál es el mejor arroz para hacer risotto?
Carnaroli y Arborio están entre las variedades más utilizadas. Absorben bien el líquido y liberan suficiente almidón para conseguir la textura cremosa característica sin que el grano tenga que quedar deshecho.
Un buen risotto debe ser cremoso, pero el arroz todavía tiene que conservar su textura.
¿Cuánto caldo se necesita para un risotto?
La cantidad exacta dependerá del arroz y de la receta. Más importante que medir una cifra inamovible es tener el caldo caliente e ir incorporándolo poco a poco, observando cómo responde el arroz durante la cocción. No hace falta inundarlo de una vez: se añade, se deja absorber y se continúa hasta alcanzar el punto adecuado.
Septiembre en el plato: entre el verano y el otoño
Estos cinco risottos cuentan bastante bien lo que ocurre en la cocina durante septiembre. La calabaza empieza a llevarnos hacia el otoño; la endibia roja pone su característico punto amargo; los higos permiten jugar con el dulce y el salado; el marisco prolonga un poco el verano y la lima conserva su lado más fresco.
Y esa es una de las grandes virtudes del risotto: con el mismo arroz y una técnica parecida se pueden preparar platos completamente distintos.
Septiembre permite precisamente eso: seguir disfrutando de los sabores del verano mientras empiezan a apetecer los primeros platos de otoño.
Daniele Mainieri




Comentarios