India para una noche cualquiera: ocho recetas para entender por qué su cocina seduce
La cocina india no es “curry” y ya. Es un mapa enorme donde cada zona cocina con lo que tiene cerca (arroz o trigo, coco o mostaza, pescado o cordero) y, a partir de ahí, ajusta el sabor con la típica precisión de lo que se hace casi a diario: un toque más de comino, un golpe breve de jengibre, una pizquita más de cúrcuma...
Por eso, cuando pruebas India, no pruebas una cosa: pruebas muchas Indias. En el sur aparecen masas ligeras, como las dosas, y caldos especiados con tamarindo y curry leaf. En el norte, los guisos se vuelven más cremosos, con yogur, frutos secos y mezclas de especias que se tuestan para avivar. En la costa, el coco y el pescado marcan el paso.
Muchos de esos platos, que nos parecen tan exóticos, nacen de la misma lógica que una buena cocina de diario. Legumbres que se vuelven sedosas, panes que sirven para rebañar, pollo que se transforma con una marinada y una cocción bien llevada. No hace falta una despensa imposible; hace falta tener la intención de acercarse a su forma de cocinar.
Por eso esta selección funciona tan bien para empezar. Son recetas conocidas, sí, pero con el punto justo de “esto no sabe a lo de siempre”: salsas cremosas, asados especiados, bocados crujientes, un yogur frío para equilibrar. Elige una, abre el apetito… y deja que el resto venga solo. Aquí te dejamos 8 recetas para disfrutar de la comida India.
Butter chicken
El clásico que convirtió a medio mundo: pollo tierno, especias cálidas y una salsa de tomate con mantequilla y nata que queda aterciopelada. De esos platos que piden arroz basmati o pan para no dejar ni rastro en el plato.
Pollo tandoori
Pollo con carácter y perfume: se marina con yogur, jengibre y especias tandoori y sale jugoso, con ese punto tostado tan reconocible Ideal cuando apetece India sin meterse en una salsa larga.
Pan naan relleno de queso en sartén
El naan más agradecido: se hace rápido, sin horno, y el queso fundido dentro lo convierte en acompañamiento y capricho a la vez. Perfecto para rebañar salsas o para comerlo recién hecho, tal cual.
Curry de garbanzos - chana masala
Cremoso, especiado y muy de diario: garbanzos que se quedan tiernos en una salsa que huele a cocina de verdad. Una receta vegetal que resuelve una comida completa con pocos ingredientes y buen fondo.
Dahl de lentejas rojas
Un plato de cuchara con magia: lentejas rojas que se deshacen, especias que perfuman y una base cremosa con leche de coco. Reconforta, alimenta y tiene ese punto que invita a repetir.
Samosas al curry
Bocados pequeños, crujientes, con relleno cremoso y especiado. Un aperitivo de los que desaparecen en la mesa sin darte cuenta, ideal para empezar una cena “a la india” sin complicarse.
Malai kofta vegano
Albóndigas de garbanzo y espinaca, bien especiadas, con una salsa de tomate cremosa que lo envuelve todo. Una forma redonda de comer legumbres sin que parezca “plato de obligación”-
Lassi de mango express
Yogur, mango, un toque de dulce y listo: cremoso, fresco y perfecto para bajar el volumen del picante o simplemente para terminar la comida con algo suave. Funciona también como merienda.
Patricia González







Comentarios