Frutas y verduras que cambian de formaÚltimamente el que no innova, se queda en la cola. Y eso es lo que pensó el granjero Hiroichi Kimura, de la Prefectura de Kumamoto, cuando se le ocurrió colocar unos moldes con forma de corazón a las sandías, para que cuando crecieran, adoptaran el mismo diseño. Este granjero estudió mucho hasta obtener el resultado perfecto. Tuvo en cuenta la humedad y la dimensión de la sandía para conseguir un sabor perfecto, dulce y crujiente.

Fue así como empezaron a verse naranjas, manzanas, tomates y melones cuadrados, pepinos con forma de corazón y estrella, sandías con forma de pirámide, naranjas con forma pentagonal...

Aunque lo que más llama la atención, son las peras con forma de buda del granjero chino Hao Xianzhang, propietario de un huerto al norte de Hebei. Lo consiguió después de 6 años gracias a moldes de fibra de vidrio y plástico, que permiten la entrada de luz (al ser transparentes) para un crecimiento natural.

Cabe decir, que alguien mucho antes probó cambiar la forma de las hortalizas. En este caso, fue John M. Czeski, un granjero americano que vivía en Ohio. Quien en en 1938 cultivó una calabaza con forma de cara humana después de cuatro años de experimentación.

Esta última daría un poquito de miedo comérsela. Pero el resto son una buena manera de cambiar las formas de nuestros platos y postres. Una ensalada con pepino con forma de estrella y corazón, a quién no le puede gustar? O que alguien te sorprenda regalándote ni más ni menos que una sandía con forma de corazón!