La parte verde del puerro también se come: cómo limpiarla y aprovecharla en la cocina
Cuando limpiamos un puerro, solemos quedarnos con la parte blanca y dejar que el cuchillo decida el destino de todo lo demás. El problema es que esa frontera entre lo que cocinamos y lo que tiramos tiene bastante de costumbre y poco de necesidad. Buena parte de las hojas verdes también se come.
Eso no significa que debamos tratar todo el puerro de la misma manera. La zona verde es más firme, más fibrosa y tiene un sabor vegetal más marcado que la blanca. Hay hojas que, bien cortadas y con algo más de cocción, funcionan perfectamente en una crema, un sofrito o el relleno de una quiche; otras, demasiado duras para encontrarlas en el plato, todavía pueden dar sabor a un caldo.
Aprovecharlas bien no consiste en obligarnos a comer hasta el último centímetro, sino en entender qué tenemos entre las manos y cocinarlo en consecuencia.
Qué parte verde del puerro merece la pena conservar
Antes de cocinarla, hay que limpiar bien entre las hojas
En cremas y sopas, la textura deja de ser un problema
Para salteados y puerros cremosos, el cuchillo importa
En tartas, quiches y rellenos, mejor pasarla primero por la sartén
Las hojas más duras todavía tienen sitio en un caldo
Si no vas a usarla hoy, puedes congelarla
Entonces, ¿qué parte del puerro tiramos?
Adèle Peyches



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