Cómo cocer lentejas pardinas para que queden tiernas sin deshacerse
Las lentejas son perfectas para improvisar una comida: son económicas, saciantes, fáciles de guardar en la despensa y muy prácticas como guarnición, como plato caliente o en una ensalada. Pero tienen un pequeño inconveniente: si no se cocinan bien, pueden quedar duras por dentro o acabar deshechas, casi como un puré.
Con la lenteja pardina, tan habitual en España, ese margen entre “todavía le falta” y “ya se ha pasado” puede parecer más estrecho de lo que esperamos. Es pequeña y se cocinan relativamente rápido.
El objetivo de hoy: conseguir unas lentejas tiernas, aromáticas, pero que sigan enteras.
Qué tienen de particular las lentejas pardinas
La lenteja pardina es una de las variedades más habituales en España. Su grano es pequeño, de unos pocos milímetros, y tiene un característico color pardo o marrón.
Un sofrito sencillo para dar sabor a las lentejas
Antes de añadir las lentejas podemos preparar una base con cebolla y ajo rehogados en un poco de aceite de oliva.
¿Cuánta agua hay que poner para cocerlas?
No hace falta perseguir una proporción exacta al mililitro. Lo importante es que las lentejas tengan líquido suficiente durante toda la cocción.
Por qué conviene cocer las lentejas a fuego suave
Llevamos la cazuela a ebullición y, en cuanto el agua empiece a hervir, bajamos el fuego para mantener un hervor suave.
¿Cuánto tardan en cocerse las lentejas pardinas?
No todas las lentejas tardan exactamente lo mismo. El tiempo depende de su tamaño, de cuánto tiempo lleven almacenadas, de la intensidad del fuego e incluso del agua utilizada.
Como referencia práctica, podemos empezar a comprobar su textura a partir de unos 25 minutos.
Remover lo justo para que no se rompan
Mientras haya suficiente líquido, las lentejas no necesitan que estemos moviéndolas constantemente.
¿Por qué las lentejas siguen duras después de cocerlas?
La causa más frecuente es muy sencilla: todavía necesitan más tiempo de cocción. También puede ocurrir que se haya evaporado demasiado líquido o que las lentejas lleven bastante tiempo almacenadas. Las legumbres secas más antiguas pueden tardar considerablemente más en ablandarse.
El tomate también influye en la cocción de las lentejas
Aquí hay un detalle que conviene conocer si estamos preparando un guiso. Ingredientes ácidos como tomate, vinagre o zumo de limón pueden hacer que las lentejas tarden más en ablandarse. Por eso, si queremos controlar bien el punto, resulta práctico incorporarlos cuando las lentejas ya estén bastante tiernas.
Cómo evitar que las lentejas se deshagan
Normalmente porque han cocido más tiempo del necesario.
Cuando una lenteja ya está tierna, mantenerla mucho rato al fuego hace que la piel termine abriéndose y el interior pase al líquido. Un hervor muy fuerte o remover repetidamente también pueden favorecer que se rompa.
Si las queremos para una ensalada, debemos vigilar especialmente los últimos minutos. En cuanto estén tiernas y todavía conserven bien su forma, las retiramos del fuego y las escurrimos.
Para un guiso podemos permitir una textura algo más blanda, pero tampoco hace falta esperar a que empiecen a deshacerse para considerar que están cocidas.
¿Es necesario poner las lentejas pardinas en remojo?
No es necesario. La lenteja pardina es pequeña y se cuece con bastante rapidez, por lo que podemos enjuagarla con agua fría y llevarla directamente a la cazuela.
Qué preparar con las lentejas una vez cocidas
Unas lentejas pardinas tiernas y enteras no tienen por qué terminar siempre en el mismo guiso. Podemos servirlas como guarnición, añadirlas a ensaladas, verduras asadas, tacos o platos con huevo, combinarlas con pescado o embutidos o simplemente aliñarlas con aceite de oliva, vinagre y algunas verduras.
Caldo, verduras y especias para darles más sabor
El agua puede sustituirse total o parcialmente por caldo de verduras o de pollo, dependiendo de la receta.
También podemos añadir desde el principio cebolla, ajo, puerro, zanahoria, laurel u otras hierbas aromáticas. Si utilizamos tomate u otro ingrediente claramente ácido, resulta más sencillo incorporarlo cuando las lentejas ya hayan empezado a ablandarse.
Una vez cocidas, podemos guardarlas en un recipiente bien cerrado en la nevera durante unos días o congelarlas por raciones.
Cómo saber cuándo las lentejas están en su punto
Enjuagamos las lentejas pardinas y las ponemos en una cazuela con suficiente agua o caldo y los aromáticos que queramos utilizar.
Llevamos a ebullición y, cuando empiece a hervir, bajamos el fuego y mantenemos una cocción suave.
A partir de unos 25 minutos empezamos a comprobar el punto. Si todavía están duras, seguimos cocinando y añadimos algo más de agua si hace falta.
Cuando el interior esté tierno y el grano todavía conserve la forma, retiramos la cazuela del fuego. Si sobra líquido y no lo necesitamos para la receta, simplemente lo escurrimos.
No hace falta esperar a que absorban toda el agua ni a que empiecen a abrirse. El momento de parar es cuando la lenteja está cocida por dentro, pero todavía sigue entera.
Adèle Peyches



Comentarios