¿Buscas ideas para tu bufé de Halloween? Prueba estas 8 recetas saladas para sorprender a tus invitados
Monday 26 October 2026 16:30 - Adèle Peyches
Cuando pensamos en Halloween, enseguida nos vienen a la cabeza las chucherías, las galletas decoradas y los postres con forma de fantasma. Pero si vas a recibir gente en casa, también necesitas algo salado que sea fácil de servir, se pueda comer cómodamente y, a ser posible, siga el juego de la noche.
Estas 8 recetas saladas de Halloween están pensadas precisamente para eso: hay bocados de hojaldre, propuestas cremosas, opciones que se comen con la mano y alguna receta más contundente para quien quiera convertir el picoteo en cena.
Las salchichas "momias": sencillas, rápidas y siempre acertadas
Empezamos con uno de los clásicos de Halloween. Unas salchichas, unas tiras finas de masa de hojaldre y dos pequeños ojos bastan para preparar unas momias crujientes que llaman la atención sin exigir demasiado trabajo.
En un bufé tienen además una ventaja evidente: se preparan fácilmente en cantidad, se comen con la mano y pueden entrar en el horno poco antes de servirlas. Si hay niños en casa, también es una de esas recetas en las que pueden ayudar sin demasiadas complicaciones.
Las pizzas "momias" para los amantes del queso fundido
Si quieres seguir con las momias pero cambiar el hojaldre por algo más parecido a una pizza, esta versión es fácil de reconocer en cuanto llega a la mesa. La salsa de tomate pone el fondo, las tiras de queso hacen de vendas y unas rodajas de aceituna completan los ojos.
Lo mejor es servirlas en formato pequeño. Así se mantienen dentro de la lógica del bufé.
Tartaletas de champiñones que casi dan miedo
Con hojaldre, queso con ajo y finas hierbas y unos champiñones podemos preparar una receta sencilla que encaja muy bien en un bufé porque se sirve en porciones pequeñas y se come fácilmente con la mano.
El detalle está en los propios champiñones: recortamos dos ojos y una boca para darles un aspecto monstruoso. No hace falta que todos queden iguales; esas pequeñas diferencias hacen que la bandeja resulte más divertida.
Pequeñas calabazas de queso para añadir un bocado cremoso
Después de varios hojaldres y preparaciones crujientes, apetece introducir algo más untuoso. Estas bolitas de queso con forma de calabaza aportan ese cambio de textura sin romper la estética de la mesa.
Podemos servirlas con galletas saladas, rebanadas de pan tostado o palitos de verdura. Son suaves, cremosas y fáciles de repartir, y además se pueden preparar con antelación y guardar en la nevera hasta el momento de servir.
Sombreros de bruja para picar como aperitivo
En una mesa de Halloween tampoco desentonan unos cuantos sombreros de bruja. En este caso se preparan recortando tortillas de trigo, como las que usamos para hacer fajitas, y dándoles forma antes de cocinarlas.
Son pequeños, crujientes y fáciles de coger con la mano, así que funcionan bien en una mesa con varios aperitivos. Podemos servirlos juntos en una fuente grande y acompañarlos de una salsa o dip.
Perritos calientes ensangrentados para quienes no temen lo terrorífico
Aquí la decoración de Halloween es mucho más evidente: las salchichas se cortan para que parezcan dedos y el kétchup hace de sangre.
Si el bufé va a ser más bien una cena informal, podemos servirlos enteros. Si va a haber muchas preparaciones distintas, conviene cortarlos en porciones más pequeñas. Así mantienen el efecto visual y resultan más cómodos de comer junto con el resto de los platos.
La hamburguesa monstruosa, para añadir una opción más abundante
Cuando el bufé tiene que alimentar de verdad y no quedarse solo en el picoteo, una hamburguesa monstruosa puede venir muy bien. El pan negro y los pequeños detalles que forman la cara la llevan directamente al terreno de Halloween.
La versión grande queda vistosa, pero para una mesa con varias recetas resulta más práctica en formato mini. Las minihamburguesas se comen mejor de pie, se reparten con facilidad y permiten probar también el resto del bufé.
Panecillos negros para preparar tus propios aperitivos de Halloween
Los panecillos negros con tinta de calamar sirven como base para preparar distintos aperitivos. Podemos rellenarlos con carne, queso, verduras, embutidos o lo que tengamos previsto para el bufé, y hacer con ellos minihamburguesas o pequeños bocadillos.
Además, el pan negro hace que los rellenos de colores claros, rojos, verdes o anaranjados destaquen mucho más. Si preparamos varios rellenos distintos, todos los bocados seguirán teniendo un aspecto parecido gracias al color del pan.
Cómo preparar el bufé sin pasar todo el día en la cocina
Por supuesto, ¡no tienes por qué preparar las ocho recetas a la vez! De hecho, una mesa funciona mejor cuando hay variedad sin exceso.
Podemos combinar, por ejemplo, salchichas momia, tartaletas de champiñones, calabazas de queso y minihamburguesas monstruosas. Así combinamos bocados crujientes y cremosos con una opción más contundente para quien llegue con hambre.
También conviene repartir el trabajo. Las preparaciones frías pueden quedar hechas con antelación; las masas y montajes se pueden dejar listos; y lo que necesite horno, mejor calentarlo o terminarlo poco antes de llevarlo a la mesa.
Después solo queda repartir las recetas en varias bandejas y añadir algún detalle de Halloween. Tendrás una mesa variada sin necesidad de preparar ocho platos distintos ni pasar toda la tarde en la cocina.
Adèle PeychesResponsable editorial que ansía el invierno para comer fondue. Apasionada por la gastronomía y siempre en busca de nuevos sabores, estudié derecho antes de regresar a mi primer amor: el gusto por los buenos productos y el placer de compartirlos alrededor de la mesa. :)








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