4 dulces ingleses para acompañar el té de las cinco y viajar, de un bocado, a Inglaterra
El five o’clock tea es una costumbre muy presente en Inglaterra: una pausa a media tarde que se disfruta sin prisa y en buena compañía, casi siempre con algo dulce sobre la mesa.
A diferencia del ritual más formal del té, este hábito pone el foco en recetas tradicionales de la repostería británica, perfectas para acompañar un café, un té o cualquier otra bebida caliente. Los bizcochos y galletas forman parte de una tradición que ha pasado de generación en generación. A continuación, cuatro dulces ingleses imprescindibles para una merienda con acento británico.
1. Esponja Victoria
El bizcocho Victoria o Victoria sponge cake es un clásico de la repostería inglesa, nacido en el siglo XIX y asociado a la reina Victoria. Tradicional del afternoon tea, es uno de los grandes símbolos de la pastelería británica.
2. Tarta de zanahoria (carrot cake)
El pastel de zanahoria o carrot cake tiene raíces en Inglaterra, donde el uso de la zanahoria en los bizcochos surgió como alternativa al azúcar. Aunque después se popularizó en otros países, especialmente en Estados Unidos, su origen se vincula a la tradición inglesa.
3. Scone
El scone es la pieza central del tea time británico: el bocado que marca el ritmo y alrededor del que se organiza el servicio. Se sirve templado, se abre con las manos y se suele acompañar de mermelada y clotted cream. De hecho, en muchos salones de té, si faltan los scones ya no se habla de afternoon cream tea en sentido estricto, sino de una merienda con té. Es, probablemente, uno de los emblemas más reconocibles de la repostería británica.
4. Twix shortbread
El Twix shortbread se inspira en el shortbread tradicional del Reino Unido, una galleta clásica que se prepara desde hace siglos en Gran Bretaña. El Twix, aunque es un dulce industrial, se creó en el Reino Unido y combina esa base de shortbread con caramelo y chocolate.
Mirella Mendonça



Comentarios
anonymous
Agradecería recetas para diabeticos