Cómo congelar tomates cherry para cocinar en invierno sin que se peguen entre sí
Cuando los tomates cherry están maduros, dulces y abundantes, congelarlos puede ser una forma estupenda de evitar desperdicios y preparar una pequeña reserva para el invierno. Eso sí, conviene tener clara una cosa desde el principio: no quedarán como recién comprados. Al tener mucha agua, después de congelarlos pierden firmeza y quedan más blandos, así que no son la mejor opción para ensaladas o platos en crudo.
Donde sí funcionan muy bien es en recetas cocinadas: salsas, guisos, sopas, arroces, pasta, pizzas o verduras salteadas. El riesgo, eso sí, es encontrarlos todos pegados en un único bloque de hielo, difícil de separar cuando solo necesitas un puñado.
Para evitarlo, basta con no meterlos directamente en la bolsa. El paso decisivo consiste en congelar primero los tomates cherry por separado sobre una bandeja y pasarlos a las bolsas solo cuando estén completamente duros.
Así podrás coger cada vez la cantidad que necesites, sin tener que descongelar todo el paquete y sin pelearte con un bloque imposible de dividir.
También te puede interesar:
¿Se pueden congelar los tomates cherry enteros?
Sí, los tomates cherry se pueden congelar enteros, sin necesidad de cocinarlos ni cortarlos. Es importante elegir piezas maduras, pero todavía firmes, sin golpes, moho ni partes estropeadas.
Los tomates cherry, los tomates pera pequeños y los tomates del huerto se prestan bien a la conservación en el congelador. Eso sí, conviene tener clara una cosa: después de descongelarlos, la textura cambia. La pulpa queda más blanda y algo más acuosa.
Por eso, los tomates cherry congelados funcionan mejor en recetas cocinadas que en platos donde el tomate fresco tiene que quedar terso y crujiente.
Cómo congelar los tomates cherry sin que se peguen
Antes de empezar, hay que lavar y secar muy bien los tomates cherry. La humedad que queda en la piel se convierte en hielo y puede hacer que se peguen entre sí.
El procedimiento es sencillo:
- Elige tomates cherry enteros y bastante firmes.
- Retira rabitos, hojas y partes estropeadas.
- Lávalos bajo el grifo.
- Sécalos muy bien con un paño limpio o papel de cocina.
- Colócalos sobre una bandeja forrada con papel de horno.
- Deja un poco de espacio entre un tomate cherry y otro.
- Mete la bandeja en el congelador durante unas 2 o 3 horas, hasta que estén duros.
- Pasa los tomates cherry congelados a bolsas aptas para alimentos o a recipientes herméticos.
- Elimina el aire sobrante, cierra bien y escribe la fecha en el envase.
La primera fase de congelación en bandeja impide que los tomates cherry se unan entre sí. Una vez guardados en la bolsa, quedarán sueltos y serán mucho más fáciles de utilizar.
Si puedes, colócalos en una zona del congelador donde no se aplasten. También conviene no llenar el congelador de golpe con demasiados alimentos sin congelar, porque una congelación lenta puede empeorar la textura.
¿Por qué los tomates cherry se pegan entre sí formando un solo bloque?
Los tomates cherry se pegan cuando se meten en el congelador todavía húmedos o amontonados en la bolsa antes de estar congelados.
Las gotas de agua de la superficie se convierten en hielo y crean pequeños puntos de unión entre un tomate y otro. Dejar demasiado aire en la bolsa también puede favorecer la formación de escarcha y reducir la calidad del producto.
Por eso es útil preparar bolsas que no sean demasiado grandes, fáciles de cerrar y adaptadas a las cantidades que sueles usar en la cocina.
La idea es sencilla: mejor varias bolsas pequeñas que una bolsa enorme. Así podrás sacar solo lo que necesitas para una salsa, una sopa o una guarnición.
¿Cuánto duran los tomates cherry congelados?
Los tomates cherry congelados pueden conservarse durante varios meses, siempre que el congelador funcione correctamente y se mantenga alrededor de -18 °C.
Para disfrutarlos con mejor sabor y textura, es recomendable consumirlos en unos seis meses. Pasado ese tiempo no significa necesariamente que estén malos, pero pueden perder aroma, color y calidad.
Escribir la fecha en la bolsa ayuda a controlar la reserva y a usar primero los paquetes más antiguos. Mejor preparar porciones pequeñas o medianas: serán más prácticas para hacer una salsa, una sopa, un guiso o una guarnición rápida.
¿Hay que descongelar los tomates cherry antes de cocinarlos?
En la mayoría de los casos, no hace falta. Los tomates cherry pueden ir directamente a la sartén o a la cazuela todavía congelados.
Con el calor se ablandan rápidamente y sueltan parte de su agua. Puedes usarlos para preparar:
- salsas para pasta y ñoquis;
- sopas, guisos y cremas;
- risottos;
- salsas para triturar;
- carne o pescado guisados;
- coberturas para pizza y focaccia;
- verduras salteadas.
Para una salsa rápida, basta con echar los tomates cherry congelados en una sartén con aceite y ajo. Cuando empiecen a ablandarse, se pueden aplastar con una cuchara y dejar cocer hasta conseguir la textura deseada.
Como sueltan agua, puede hacer falta cocinarlos unos minutos más para concentrar la salsa. Es normal: no están estropeados, simplemente han cambiado de textura por la congelación.
¿Se pueden comer los tomates cherry congelados en ensalada?
No es la opción más adecuada. Después de descongelarse, los tomates cherry pierden la textura firme típica del producto fresco.
Para ensaladas, bruschettas, gazpachos muy frescos o platos fríos donde se busca un tomate jugoso pero entero, conviene elegir tomates cherry frescos.
Los conservados en el congelador dan mejores resultados en preparaciones cocinadas, donde la pulpa blanda no supone un problema. En una salsa, una crema o un guiso, esa textura incluso puede venir bien.
Los errores que conviene evitar
Para conseguir una reserva práctica y bien conservada, es importante evitar algunos errores comunes:
- congelar tomates cherry demasiado maduros, golpeados o estropeados;
- no secarlos completamente;
- meterlos todos juntos directamente en la bolsa;
- dejar demasiado aire en el envase;
- olvidar indicar la fecha;
- preparar porciones demasiado grandes;
- usarlos después como si fueran tomates frescos para ensalada.
Congelar los tomates cherry por separado requiere solo unas horas más, pero hace que la conservación sea mucho más cómoda. Durante el invierno bastará con abrir el congelador, coger la cantidad necesaria y añadirla directamente a la receta, sin desperdicios y sin tener que pelearse con un bloque de hielo imposible de separar.
La clave está en elegir buenos tomates, secarlos bien, congelarlos primero en bandeja y guardarlos después en porciones manejables. Con ese pequeño gesto, los tomates cherry del verano pueden seguir dando mucho juego en la cocina cuando llegue el frío.
Leandra Masha

Comentarios