Calabaza, setas y bechamel: una pasta al horno para volver a encender el horno

Wednesday 21 October 2026 09:00 - Francesco Rosso
Calabaza, setas y bechamel: una pasta al horno para volver a encender el horno

Hay un momento del otoño en que una fuente de pasta recién gratinada vuelve a parecer una idea estupenda. En esta, la calabaza asada se mezcla con setas bien doradas y bechamel; por encima, el horno termina el trabajo y deja una capa tostada que pide cuchara antes incluso de llegar a la mesa.

La combinación funciona porque cada ingrediente nos lleva a sensaciones muy distintas: la calabaza aporta dulzor y una textura suave, las setas tienen un sabor más intenso y la bechamel une el conjunto sin necesidad de convertirlo en un plato pesado. Es una pasta que puede ocupar perfectamente el centro de una comida, con una ensalada sencilla al lado y poco más.


Calabaza y setas: dos sabores que se entienden bien

La calabaza queda suave y ligeramente dulce después de asarse. Las setas, en cambio, ganan intensidad cuando pasan por una sartén caliente y empiezan a dorarse.

Juntas evitan que el plato vaya todo en la misma dirección: una aporta dulzor y textura; las otras, un sabor más marcado.
La bechamel recoge ambos ingredientes y ayuda a que la pasta llegue al horno con suficiente humedad. No hace falta que domine el plato: aquí interesa que acompañe y mantenga el conjunto cremoso sin esconder la calabaza y las setas.

La bechamel ayuda a que la pasta llegue jugosa al horno

En esta receta, la bechamel no está únicamente para aportar cremosidad. También cumple una función importante durante el horneado: mantiene la pasta húmeda mientras termina de cocinarse y se forma el gratinado.

Por eso conviene que la mezcla esté bastante jugosa antes de entrar en el horno. La pasta seguirá absorbiendo líquido con el calor y, si la fuente parte demasiado seca, puede terminar apelmazada.

Un poco de nuez moscada le sienta especialmente bien a la bechamel cuando la combinamos con calabaza y setas, aunque basta con una pequeña cantidad.

Calabaza y setas, una combinación que nunca cansa

La combinación de calabaza y setas funciona porque aúna dos aspectos distintos del otoño. La calabaza es dulce, colorida y suave. Las setas son más intensas, aromáticas y ligeramente terrosas. Juntas aportan a la pasta un sabor pleno, pero no pesado, ideal también para quienes buscan una pasta al horno vegetariana que no parezca una versión "reducida" de los grandes platos de pasta de los domingos.

Los champiñones son prácticos y fáciles de encontrar, pero también se pueden utilizar setas variadas, seta de cardo, seta de ostra, boletus u otras setas de temporada. Lo importante es dorarlos bien a fuego fuerte: deben perder el agua y adquirir sabor. Así llegan a la fuente aromáticos, secos en su punto y listos para mezclarse con la dulzura de la calabaza.

Qué tipo de pasta elegir para gratinar

Para una receta como esta conviene utilizar pasta corta con cierta consistencia, capaz de mezclarse con la bechamel y aguantar después unos minutos de horno sin deshacerse.

Macarrones, rigatoni, penne o conchas funcionan especialmente bien porque retienen parte de la salsa entre sus huecos y pliegues.
La pasta debe cocerse algo menos de lo indicado en el paquete, ya que terminará de hacerse durante el gratinado. Si entra en la fuente completamente cocida, puede quedar demasiado blanda al salir del horno.

Antes de pasarla a la fuente, podemos mezclarla con una parte de la bechamel y reservar el resto para repartirlo por encima. Así el interior se mantiene cremoso y la superficie puede dorarse mejor.

Qué servir con esta pasta al horno

Es un plato suficientemente completo como para ocupar el centro de la mesa, así que no necesita demasiados acompañamientos.
Una ensalada verde bien aliñada, unos tomates con cebolla, unas verduras a la plancha o incluso una ensalada de hinojo pueden aportar el contraste fresco que agradece una fuente con bechamel y queso.

Si queremos terminar con algo dulce, una fruta de temporada o un postre sencillo de manzana o pera encajan bien sin cargar demasiado el menú. El plato ya es sustancioso, así que no hace falta elaborar un menú complicado: basta con acompañarlo con algo que aporte frescura.

¿Se puede preparar con antelación?

Sí. Podemos preparar antes la calabaza, las setas y la bechamel, guardarlas en la nevera y cocer la pasta poco antes de montar la fuente.

También es posible dejar la pasta completamente montada y bien tapada en la nevera para hornearla más tarde. En ese caso conviene que la mezcla quede algo más jugosa, porque la pasta seguirá absorbiendo parte de la salsa mientras reposa. Si la fuente entra fría en el horno, necesitará algunos minutos más para calentarse por completo.

Las sobras pueden guardarse bien tapadas en la nevera. Al recalentar, si la pasta se ha secado un poco, podemos añadir una pequeña cantidad de leche o bechamel antes de volver a llevarla al horno.

Cómo preparar esta pasta al horno con calabaza y setas

Si te encantan los platos de pasta otoñales, esta receta merece un lugar entre las recetas que querrás repetir una y otra vez. Tiene el color de la calabaza, el aroma de las setas, la cremosidad de la bechamel y esa costra gratinada que hace que sea difícil esperar antes de hincar el tenedor.

Pasta al horno con calabaza, setas y bechamelReceta Pasta al horno con calabaza, setas y bechamel

La pasta al horno con calabaza y setas es uno de esos platos que enseguida huelen a otoño y a comidas compartidas. Cremosa, reconfortante y con una deliciosa costra dorada por encima, conquista desde el primer bocado con el contraste entre el dulzor...



Es una pasta al horno vegetariana que no busca atajos: combina ingredientes sencillos y los transforma en un plato sustancioso, caliente y muy sabroso. Perfecta cuando el aire se vuelve más fresco fuera y, en casa, basta con encender el horno para que todos se reúnan en la cocina, incluso aquellos que decían no tener hambre.
Francesco RossoFrancesco Rosso
Becario en busca de nuevos horizontes culinarios. Amante del vino y de los platos sencillos, tras varios años como periodista, he decidido lanzarme a descubrir nuevas formas de entender la cocina.

Comentarios

Califica este artículo: