Arroz demasiado cocido: el truco sencillo para mejorar su textura y evitar desperdiciarlo
Preparas arroz esperando que quede suelto y, al destapar la olla, descubres una masa húmeda y pegajosa. A veces sobra agua; otras, el arroz se ha cocido demasiado o se ha removido más de la cuenta. El resultado puede parecer difícil de arreglar, pero no siempre hay que darlo por perdido.
Si el arroz está solo un poco pasado o demasiado húmedo, podemos mejorar bastante su textura con algunos ajustes sencillos. Y si ya está demasiado blando para volver a quedar suelto, todavía podemos aprovecharlo en otras recetas.
¿Por qué un arroz que debería quedar suelto termina húmedo o pegajoso?
Antes de intentar arreglarlo, conviene entender qué ha pasado.
El arroz puede quedar demasiado húmedo cuando usamos más agua de la necesaria, lo cocemos durante demasiado tiempo o lo removemos en exceso. También influye la variedad: no todos los arroces contienen la misma cantidad de almidón ni buscan la misma textura.
Estos consejos están pensados sobre todo para arroces que deberían quedar relativamente sueltos, como el basmati, el jazmín o un arroz blanco de guarnición. En un arroz para sushi, un risotto o un arroz glutinoso, en cambio, cierta adherencia o cremosidad forma parte del resultado buscado.
Dejarlo tapado durante demasiado tiempo una vez cocido también puede mantener el exceso de vapor y condensación, haciendo que los granos queden más húmedos y apelmazados.
El error que puede empeorar un arroz ya demasiado blando
Cuando vemos el arroz apelmazado, es fácil caer en la tentación de removerlo una y otra vez para intentar separar los granos.
Pero si estamos preparando un arroz que debería quedar suelto, cuanto más lo manipulamos, más fácil es que los granos se rompan y liberen almidón, haciendo que la textura se vuelva todavía más pegajosa.
Lo mejor es tocarlo lo justo y centrarnos en eliminar parte del exceso de humedad.
Cómo mejorar un arroz demasiado húmedo en la sartén
Calentamos una sartén amplia a fuego medio, añadimos un pequeño chorrito de aceite o un poco de mantequilla y extendemos el arroz en una capa fina, sin aplastarlo.
Lo dejamos unos minutos sin remover demasiado para favorecer que parte de la humedad se evapore. Después lo movemos con cuidado y repetimos si fuera necesario.
Este método puede ayudar a secar ligeramente el arroz y separar algo mejor los granos, siempre que no esté demasiado pasado.
Cómo secarlo ligeramente en el horno
Si tenemos bastante cantidad, podemos utilizar el horno.
Precalentamos a 180 °C, extendemos el arroz en una bandeja o fuente amplia y lo calentamos durante unos 10-15 minutos, removiéndolo con suavidad a mitad del tiempo.
Al repartirlo en una capa fina, la humedad puede evaporarse con mayor facilidad.
Si no vamos a consumirlo inmediatamente, no conviene dejarlo templado durante mucho tiempo: el arroz cocido debe enfriarse con rapidez y guardarse en el frigorífico cuanto antes.
Cuando es mejor convertirlo en otra receta
No siempre compensa intentar que el arroz vuelva a quedar como estaba previsto.
Si los granos están muy blandos, rotos o prácticamente convertidos en una pasta, no volverán a quedar sueltos. En ese caso, podemos aprovechar esa textura en otras preparaciones.
Puede servir para preparar bolitas o croquetas de arroz, tortitas saladas, rellenos o platos al horno. En este tipo de recetas, una textura más compacta puede incluso jugar a nuestro favor.
Extenderlo ayuda a perder humedad
Si el arroz está demasiado húmedo, repartirlo sobre una superficie amplia puede ayudar.
Cuanto más fina sea la capa, más fácilmente podrá escapar el vapor. Si queremos enfriarlo para utilizarlo más tarde, conviene extenderlo en una bandeja limpia y llevarlo al frigorífico en cuanto haya perdido suficiente calor, sin dejarlo durante horas a temperatura ambiente.
¿Se puede salvar un arroz que está muy blando?
Depende de cuánto se haya pasado.
Si está solo un poco húmedo o pegajoso, podemos mejorar bastante su textura. Si está muy cocido pero los granos todavía mantienen algo de forma, secarlo ligeramente puede ayudar.
Cuando el arroz está completamente pastoso, en cambio, no hay un método que consiga devolver los granos a su estado original. Lo mejor es aprovecharlo en otra receta.
Cómo evitar que vuelva a pasar
Utilizamos la cantidad de agua adecuada para el tipo de arroz, evitamos removerlo innecesariamente durante la cocción y controlamos el tiempo para no pasarnos de punto.
También conviene tener en cuenta la variedad: un basmati o un jazmín no se comportan igual que un arroz redondo, uno para sushi o uno de risotto. Si buscamos granos sueltos, interesa seguir las proporciones y tiempos adecuados para ese tipo concreto de arroz.
Cuando esté listo, podemos separar los granos con cuidado con un tenedor. Si el método de cocción requiere reposo tapado, lo respetamos, pero evitamos mantener el arroz caliente y cerrado durante demasiado tiempo una vez terminado.
Que haya quedado pastoso no significa que haya que tirarlo
Un arroz demasiado húmedo puede seguir siendo perfectamente aprovechable si se ha cocinado y conservado correctamente.
A veces bastará con eliminar parte de la humedad; otras, será mejor darle otro uso. Lo importante es no prometerle una transformación imposible: un arroz ligeramente pasado puede mejorar mucho, pero uno completamente sobrecocido no volverá a quedar suelto.
Cómo cocinar bien el arroz
Mirella Mendonça



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