Uno no debería dejar que este nombre tan elegante le intimidara. Sólo se trata de una variedad de té verde con leche, limón, azúcar y muuuucho hielo para sobrellevar estos calores. No se puede dormir, no se puede cocinar... lo mejor es una bebida helada.
En mi absoluta ignorancia sobre el mundo del té (soy mucho más cafetera, igual que amante del chocolate), apenas logro distinguir un par de variedades. Pero me ha llamado mucho la atención este tipo de té que he descubierto muy recientemente.
Mi primera idea de su existencia fue gracias al maravilloso libro "Chocolate" de Julie Andrieu. Lo he mencionado más veces, pero es que no me canso de repetirlo: es fantástico para un amante del chocolate. Hay una receta con té matcha. La peculiaridad de este té, que luego he sabido que es el que se utiliza en la ceremonia del té japonesa, es que es el único que además de tomarse en infusión, se come. Es un polvo verde intenso que se utiliza en pastelería, y eso me pareció curioso. No me animé, sin embargo, a probarlo.
Pero cuando hace unos días vi este post de Heidi León, en su genial blog Aromas y sabores, fue el argumento para decidirme a probarlo. De una forma más tradicional, en infusión, pero al menos lo he probado. Gracias, Heidi, por compartir tu vida loca en Macau y descubrirme estos placeres.
Té matcha au lait frappeIngredientes (1 persona)
2 cucharadas de té matcha
Medio vaso de agua mineral hirviendo
azúcar o miel al gusto
1 rodaja de limón o de lima.
Leche.
Hielo picado.

Preparación
Poner el té en una taza y hacer una infusión con el agua durante 2 minutos. Colarlo bien, añadir azúcar o miel, y el limón y verter en un vaso largo lleno de hielo picado. Agregar leche al gusto y tomar inmediatamente.
