Tomatada casera fácil: prepara ahora una salsa de tomate y pimiento para congelar y usar en otoño

martes 21 julio 2026 17:30 - Leandra Masha
Tomatada casera fácil: prepara ahora una salsa de tomate y pimiento para congelar y usar en otoño

Cuando los tomates y los pimientos están realmente sabrosos, merece la pena aprovecharlos. Esta salsa de tomate y pimiento, conocida como tomada, es una de esas preparaciones que nacen de unos pocos ingredientes sencillos, huelen a verano y terminan convirtiéndose en una receta que apetece repetir cada año.

Puedes prepararla cuando los tomates y los pimientos están dulces y llenos de sabor, utilizarla en el momento para acompañar tus platos preferidos o congelarla en pequeñas porciones. Después, en pleno invierno, cuando la nevera parece algo triste y las ganas de cocinar están bajo mínimos, solo tienes que sacarla y, en pocos minutos, tendrás una salsa casera, colorida y con todo el sabor del verano.


¿Por qué preparar salsa de tomate y pimiento en verano?

El verano es uno de los mejores momentos para preparar esta salsa, porque los tomates y los pimientos están en plena temporada. Tienen más sabor, son más dulces y su textura resulta perfecta para conseguir una salsa cremosa sin necesidad de añadir demasiados ingredientes.

Los pimientos rojos y carnosos son especialmente adecuados, ya que aportan dulzor, color y consistencia. También se pueden utilizar otras variedades, aunque con pimientos verdes la salsa tendrá un sabor más vegetal y un ligero toque amargo.

Esta receta también es una buena forma de aprovechar los ingredientes que tenemos en casa. ¿Hay en la nevera unos tomates muy maduros y un pimiento al que nunca llega su turno? En lugar de dejarlos allí hasta ese indefinido «quizá mañana», se pueden convertir en una salsa sencilla, colorida y muy versátil.

Eso sí, aprovechar los alimentos no significa utilizar productos estropeados. Los tomates pueden estar muy maduros, pero deben encontrarse en buen estado. Si tienen moho, un olor extraño, zonas podridas o señales de fermentación, lo mejor es desecharlos.

Preparar esta salsa en verano tiene además otra ventaja: permite utilizar productos de temporada, que suelen tener más sabor y un precio más económico. Es una receta práctica, sencilla y útil. Quizá no parezca revolucionaria, pero es una de esas preparaciones que después facilitan mucho las comidas del día a día.

Además, se puede utilizar de muchas maneras:

  • Para acompañar pasta, arroz, cuscús u otros cereales.
  • Como base de platos con legumbres, albóndigas, huevos al plato o pescado al horno.
  • Para preparar bruschettas, tostadas o canapés.
  • Para dar sabor a verduras a la plancha o a platos fríos.
  • Como base de recetas más completas, añadiendo otros ingredientes al gusto.
También se puede congelar en porciones individuales para tenerla lista en los días en los que no hay tiempo de cocinar.

Cómo congelar la salsa de tomate y pimiento

La pregunta es muy práctica: ¿se puede congelar la salsa de tomate y pimiento? Sí, y precisamente esa es una de las razones por las que merece la pena preparar una cantidad abundante durante el verano.

Antes de congelarla, conviene cocinarla hasta que haya perdido parte del exceso de agua. Una salsa bien reducida ocupa menos espacio en el congelador y conserva mejor su textura. Si queda demasiado líquida, puede separarse ligeramente al descongelarse, aunque normalmente bastará con removerla y cocinarla unos minutos para que vuelva a integrarse.

Una vez cocinada, deja que pierda el calor inicial y repártela en recipientes pequeños y poco profundos. Así se enfriará más rápidamente y evitarás dejar una cazuela grande durante horas a temperatura ambiente. Cuando la salsa esté fría, pásala al congelador.

Puedes repartir la salsa en recipientes pequeños o en bolsas aptas para congelación. Lo más práctico es preparar porciones ajustadas a los usos que suelas darle, ya sea para acompañar pasta, arroz, verduras, legumbres o para utilizarla como base de otros platos. Así, cuando no sepas qué cocinar, tendrás una ración lista para descongelar y utilizar.

No llenes los recipientes hasta el borde, porque la salsa aumenta ligeramente de volumen al congelarse. Ciérralos bien para evitar que absorba olores o se reseque.

Un consejo útil: escribe siempre la fecha y el contenido en el recipiente. Puede parecer algo propio de personas extremadamente organizadas, pero cuando abras el congelador dos meses después y encuentres «algo rojo», ya no te parecerá tan fácil recordar qué es.

¿Cuánto tiempo se conserva en el congelador la salsa de tomate y pimientos?

Para conservar el sabor y la textura, es mejor consumir la salsa en el plazo de unos meses. La idea no es olvidarla durante años en el fondo del congelador, sino preparar una buena cantidad en verano y disfrutarla durante el otoño. Así, cuando ya no haya tomates y pimientos en plena temporada, bastará con descongelar una ración para preparar un plato de pasta, arroz o verduras.

Para descongelarla, puedes pasarla del congelador a la nevera la noche anterior o calentarla directamente en una sartén a fuego lento, añadiendo un chorrito de agua si es necesario.

¿Cómo se utiliza la salsa de tomate y pimientos para la pasta?

Para aderezar la pasta, esta salsa queda mejor con variedades de pasta que recojan bien la salsa: los macarrones, las espirales o los lazos son perfectos. Si quieres un resultado más cremoso, puedes batir la salsa antes de usarla. Si, por el contrario, te gusta una textura más rústica, déjala en trocitos.

Para que resulte aún más apetecible, puedes añadir:

  • albahaca fresca al final de la cocción;
  • guindilla para darle un toque picante;
  • aceitunas negras para un sabor más mediterráneo;
  • alcaparras, si te gustan los condimentos salados;
  • una pizca de pan rallado tostado en lugar de queso.

El resultado es una salsa de verano, sencilla y aromática, pero con ese toque especial que le aporta el pimiento rojo.

Tomatada: ¿Por qué es una receta tan práctica?

Esta no es la típica salsa de tomate. El pimiento le aporta dulzor, color y un sabor más intenso, mientras que el ajo, la chalota y el orégano hacen el resto sin complicar la preparación.

Es una receta fácil, económica y muy útil cuando quieres preparar algo rico sin pasar horas en los fogones. Además, sus ingredientes básicos no contienen lácteos, huevo ni gluten, por lo que se puede adaptar con facilidad a distintos tipos de alimentación.

Y, seamos sinceros, sacar del congelador una salsa casera, calentarla en una sartén y utilizarla para preparar la comida produce una pequeña satisfacción. Es casi como pensar: «Menos mal que aquel día preparé de más».

Cómo preparar en casa la salsa de tomate y pimientos

Si te apetece preparar una salsa casera con sabor a verano y guardarla para más adelante, esta receta te va a encantar. Lleva pocos ingredientes, se hace sin complicaciones y da muchísimo juego en la cocina. Puedes servirla al momento con pasta o congelarla en porciones para tenerla lista cuando llegue el frío.

Tomatada, salsa de tomate fácilReceta Tomatada, salsa de tomate fácil

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Leandra MashaLeandra Masha
Me llamo Leandra Masha, soy italiana de origen albanés y actualmente soy becaria en Petit Chef. La cocina es mi mayor pasión: me encanta ver recetas, descubrir nuevos sabores y dejarme inspirar por cocinas de todo el mundo. Me gusta aprender nuevas técnicas y experimentar algo diferente cada vez.

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