Red Velvet Cake para San Valentín: la tarta roja con frosting de queso que lo dice todo al primer corte

domingo 8 febrero 2026 20:00 - Daniele Mainieri
Red Velvet Cake para San Valentín: la tarta roja con frosting de queso que lo dice todo al primer corte

Hay postres que parecen hechos para decir “te quiero” sin pronunciarlo. Quizás por eso, la Red Velvet Cake sea, por muchos, considerada la reina de San Valentín y las grandes celebraciones amorosas. Tiene un sabor difícil de igualar: el punto justo de cacao y vainilla, y esa cobertura de crema de queso que invita a repetir. Pero lo que de verdad suele sorprender es el contraste de sus colores. Pocos esperan que al cortar una tarta tan blanca aparezca, como una declaración de intenciones, unos bizcochos de color rojo intenso. Una maravilla hecha postre que si quieres tú también puedes hacer en casa.


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La tarde-noche de San Valentín es conocida por exprimir, de alguna manera, todo el amor y el deseo que tenemos a nuestra pareja. Existen ciertas recetas que pueden darle vida a esta noche, tanto la forma, el color, la textura, el sabor o el olor que tenga.


Por qué la Red Velvet es la tarta ideal para San Valentín

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Conquista porque reúne:

  • un rojo intenso que sorprende al corte
  • una miga tierna y aterciopelada
  • el contraste elegante entre el bizcocho rojo y la crema blanca
  • un sabor delicado, con un toque de cacao y vainilla
  • decoraciones románticas con frambuesas y rosas

Es de esos postres que, aun hecho en casa, luce muchísimo. Con resultado de pastelería. 

Ingredientes:

Para las bases Red Velvet

  • 300 g de harina de repostería (harina “00”)
  • 16 g de cacao puro en polvo, sin azúcar
  • 120 ml de aceite de girasol
  • 250 g de azúcar
  • 2 huevos
  • 5 g de bicarbonato sódico
  • 4 g de vinagre de vino blanco
  • 1 cucharada de colorante rojo en gel
  • 10 g de extracto de vainilla

Buttermilk (el truco para que quede jugosa)

  • 250 ml de leche
  • 10 ml de zumo de limón

Crema de mantequilla y queso crema (frosting)

  • 125 g de mantequilla, a temperatura ambiente
  • 300 g de azúcar glas
  • 125 g de queso crema tipo Philadelphia)

Para la decoración final:

  • Coulis de frambuesa (y frambuesas frescas, si quieres)

Utensilios útiles (para un acabado “de pastelería”)

  • 3 moldes de 16 cm
  • robot de cocina o varillas eléctricas
  • espátula y rasqueta alisadora
  • tamiz o colador
  • lira o cuchillo largo de sierra para nivelar
  • rejilla de enfriado
  • film
  • base giratoria (opcional)
  • 2 discos de cartón de 16 cm (opcional)

Preparación paso a paso

1) Prepara el buttermilk: el secreto de la Red Velvet

Mezcla la leche con el zumo de limón y deja reposar 10 minutos. Enseguida tendrás un buttermilk ligeramente espeso que ayuda a que la tarta quede:

  • más tierna
  • más jugosa
  • verdaderamente “velvet”

Mientras tanto, tamiza juntos la harina y el cacao.

2) Bate la base: clara y cremosa

En el bol del robot (o con varillas) mezcla:

  • aceite
  • azúcar
  • huevos

Bate hasta que la mezcla se vea más clara y aireada. Este paso es clave para un bizcocho ligero.

3) Alterna harina y buttermilk, sin prisas

Baja la velocidad e incorpora poco a poco:

  • una parte de harina+cacao
  • una parte de buttermilk

Repite hasta terminar. Debe quedar una masa lisa, homogénea, de tono rosado.

4) El momento “velvet”: bicarbonato + vinagre

En un cuenco pequeño mezcla el bicarbonato con el vinagre. Verás la reacción: es parte de lo que da esa miga tan suave.

Añádelo enseguida a la masa junto con:

  • la vainilla
  • el colorante rojo en gel

5) Horneado: tres bizcochos

Divide la masa en 3 partes iguales y viértelas en los moldes engrasados. Hornea a:

  • 180 ºC
  • 25–30 minutos

Haz la prueba del palillo. Si sale limpio es que está hecho.

6) Reposo nocturno (truco pastelero)

Deja enfriar las bases sobre una rejilla y envuélvelas en film.

Guárdalas en la nevera toda la noche. Al día siguiente estarán:

  • más firmes
  • más fáciles de cortar
  • perfectas para rellenar

7) Monta el frosting de queso crema

Tamiza el azúcar glas y bátelo con la mantequilla blanda.

Cuando esté pálido y voluminoso, añade el queso crema. Bate 5 minutos más.

Reserva en la nevera hasta que tenga la textura ideal para extender.

8) Nivela los discos de bizcocho

Recorta la parte superior para dejar capas uniformes.

9) Monta la tarta

En una base (mejor si es giratoria):

  • coloca un disco de cartón (opcional)
  • una capa fina de crema
  • el primer bizcocho

Extiende 2 cucharadas de frosting. Repite con el segundo bizcocho.

10) El truco: el último piso, al revés

Coloca el tercer bizcocho boca abajo para que la superficie quede más lisa.

Haz una primera capa fina de crema (capa “recogemigas”) y enfría 30 minutos.

11) Cobertura final

Cubre toda la tarta con el resto del frosting y alisa con espátula y rasqueta hasta lograr un acabado pulido.

Decoración especial para San Valentín

Podríamos decir que esta tarta es ahora un lienzo en blanco. Se deja decorar para cualquier ocasión especial que tengamos. En este caso, queremos un resultado romántico que conseguiremos añadiendo algunos detalles. Aquí te dejamos algunas ideas: 

  • frambuesas o fresas frescas en la parte superior o base del pastel
  • rosas o flores comestibles
  • corazones de azúcar
  • virutas de chocolate blanco

4 consejos finales para un Red Velvet perfecto

  1. usa colorante en gel (da un rojo más limpio e intenso)
  2. prepara los bizcochos el día anterior
  3. deja reposar la tarta en la nevera antes de servir
  4. sírvela ligeramente atemperada (mejora textura y sabor)

Una tarta para enamorar

La tarta Red Velvet es uno de los pasteles más representativos e icónicos de la pastelería. Su ejecución no es de las más sencillas. Requiere cierta paciencia y gusto por el detalle pero es una tarta cuyo resultado merece la pena. Sin duda es, una tarta que sorprende por su estética cuidada y por su sabor delicado. En definitiva, un gesto romántico, una sorpresa casera, una tarta ideal para decir Te quiero de la manera más dulce. 

Daniele MainieriDaniele Mainieri
Cada día me sumerjo en el mundo de la cocina, buscando nuevas recetas y sabores para compartir: desde el plato de la abuela hasta las últimas tendencias alimentarias. ¡Llevo más de 10 años trabajando en comunicación alimentaria!

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