Ensalada de gambas y mango: la receta fresca, colorida y fácil que apetece todo el verano
El dulzor del mango, la cremosidad del aguacate y el sabor ligeramente especiado de las gambas se combinan en una ensalada tropical sencilla, saludable y perfecta para los días de calor.
Cuando suben las temperaturas, apetecen platos ligeros, refrescantes y rápidos de preparar. Las ensaladas con ingredientes de temporada cumplen todos estos requisitos y, además, permiten crear combinaciones llenas de color y de contrastes. Una de las más apetecibles es esta ensalada de gambas, aguacate y mango, una receta fácil que puede servirse como entrante, como cena ligera o como plato principal acompañada de arroz, quinoa o pan tostado.
El mango aporta un sabor dulce y una textura jugosa que combina especialmente bien con mariscos como las gambas, los langostinos o los gambones. El aguacate añade cremosidad; la lima, frescura y acidez; y el pimiento rojo y la cebolla morada introducen un punto crujiente que hace que cada bocado resulte diferente.
Para completar el plato, las gambas se condimentan con pimentón ahumado, ajo y unas escamas de chile antes de cocinarlas brevemente en sartén o en freidora de aire. El resultado es una ensalada vistosa, aromática y llena de sabor que se prepara con ingredientes fáciles de encontrar.
Consejos para preparar una ensalada de gambas y mango perfecta
- Elige un mango maduro, pero firme. Debe resultar aromático y ceder ligeramente al presionarlo, aunque sin estar demasiado blando. De esta forma podrás cortarlo en dados sin que se deshaga al mezclar la ensalada.
- Añade el aguacate al final. Córtalo poco antes de servir y rocíalo inmediatamente con zumo de lima. El cítrico ayudará a retrasar la oxidación y conservará mejor su color verde.
- No cocines demasiado las gambas. Si utilizas gambas cocidas, bastará con calentarlas uno o dos minutos para que absorban el sabor de las especias. Un exceso de cocción puede dejarlas secas y gomosas.
- Adapta el tiempo si las gambas son crudas. En ese caso, cocínalas hasta que cambien completamente de color, estén opacas y presenten una textura firme.
- Corta los ingredientes de manera uniforme. Los dados de mango y aguacate pueden ser algo más grandes, mientras que la cebolla y el pimiento conviene picarlos finamente para que no dominen el conjunto.
- Aliña justo antes de servir. La lima y la sal hacen que los ingredientes liberen líquido. Para conservar una textura fresca y apetecible, es mejor incorporar el aliño en el último momento.
- Añade un elemento crujiente. Las semillas de sésamo aportan textura, aunque también puedes utilizar cacahuetes tostados, anacardos, semillas de calabaza o cebolla frita.
- Sírvela fresca, pero no excesivamente fría. Puedes conservar los ingredientes en el frigorífico y montar la ensalada poco antes de comer. Si está demasiado fría, los sabores del mango y del aguacate se percibirán menos.
Receta de ensalada de gambas y mango
Fresca, colorida y con un agradable punto tropical, esta ensalada combina gambas especiadas, mango, aguacate, lima y cilantro. Se prepara en pocos minutos, aunque conviene dejar reposar las gambas en la marinada para que absorban bien todos los aromas.
Es una propuesta ideal para una comida de verano, una cena ligera o un entrante diferente cuando tenemos invitados. También puede presentarse en vasos individuales, sobre hojas de lechuga o acompañada de unas tostadas crujientes.
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS
Para las gambas:
- 250 g de gambas (cocidas y peladas)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharadita de pimentón ahumado (preferiblemente de la Vera)
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- Sal
- Pimienta
- Una pizca de chile en copos (o guindilla en copos)
Para el resto:
- 1 mango
- 1/2 aguacate
- 1/4 de pimiento rojo
- 1/4 de cebolla morada
- 10 g de cilantro fresco
- 1 lima, el zumo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
- 1 cucharadita de semillas de sésamo (blanco y negro)
ELABORACIÓN
- Coloca las gambas peladas en un recipiente y añade una cucharada de aceite de oliva, el pimentón ahumado, el ajo en polvo, el chile, una pizca de sal y pimienta negra recién molida.
- Mezcla bien hasta que todas las gambas queden impregnadas con las especias. Tapa el recipiente y deja reposar la marinada durante al menos 30 minutos en el frigorífico.
- Mientras tanto, pela el mango y córtalo en dados medianos. Abre el aguacate, retira el hueso y corta la pulpa en dados de un tamaño similar.
- Lava el pimiento rojo y pícalo en trozos pequeños. Pela la cebolla morada y córtala finamente para que aporte sabor sin resultar demasiado intensa.
- Coloca el mango, el aguacate, el pimiento y la cebolla en una ensaladera amplia. Mezcla con cuidado para evitar que el aguacate pierda su forma.
- Cocina las gambas marinadas en la freidora de aire durante aproximadamente 3 minutos a 200 ºC. También puedes prepararlas en una sartén caliente, salteándolas durante uno o dos minutos si ya están cocidas.
- Si utilizas gambas crudas, aumenta el tiempo de cocción hasta que estén completamente rosadas, opacas y bien cocinadas en el interior.
- Incorpora las gambas templadas a la ensaladera.
- Pica el cilantro fresco y añádelo junto con el zumo de lima y una cucharada de aceite de oliva. Salpimienta al gusto.
- Remueve delicadamente para repartir el aliño sin aplastar el mango ni el aguacate.
- Termina con las semillas de sésamo y sirve inmediatamente
Variantes de la ensalada de gambas y mango
Esta receta admite numerosos cambios en función de los ingredientes disponibles.
Puedes sustituir las gambas por langostinos, gambones, camarones o vieiras. También funciona con dados de salmón cocinado, pescado blanco a la plancha o atún marcado.
Para una versión sin marisco, utiliza pollo a la plancha, tofu crujiente, queso fresco o garbanzos salteados con pimentón.
Si quieres convertirla en un plato más completo, añade arroz basmati, quinoa, cuscús, fideos de arroz o lentejas cocidas. Las hojas verdes, como la rúcula, los canónigos o las espinacas baby, aportan volumen y permiten servirla como ensalada principal.
El cilantro puede sustituirse por perejil, cebollino, hierbabuena o albahaca. Y si te gustan los sabores picantes, puedes incorporar chile fresco, salsa sriracha o unas gotas de tabasco al aliño.
Patricia González
Comentarios