Semillas de calabaza, no las tires: cómo limpiarlas y tostarlas para que queden crujientes
Cuando vacías una calabaza para preparar una crema, una guarnición al horno o un plato de pasta con salsa cremosa, esas semillas pegajosas parecen solo una molestia. En realidad, con unos pocos pasos, pueden convertirse en un aperitivo crujiente, un aderezo aromático y un ingrediente útil para dar carácter a muchos platos.
Por qué las semillas de calabaza merecen una segunda vida
Las semillas de calabaza no son un simple resto de la preparación: son una parte comestible de la calabaza y aportan proteínas vegetales, grasas insaturadas, fibra y minerales como magnesio, fósforo, hierro y zinc.
Cómo limpiar las semillas de calabaza sin complicarse la vida
¿Cómo se limpian las semillas de calabaza? Puede parecer una tarea tediosa, pero es más fácil de lo que parece. Una vez abierta la calabaza, recoge las semillas con una cuchara y ponlas en un cuenco con agua fría. Con los dedos, retira los filamentos anaranjados y remueve: el agua ayuda a desprender los restos de pulpa y facilita la limpieza.
Una vez limpias, escúrrelas bien y sécalas con un paño de cocina. Este es un paso importante: si conservan demasiada humedad, les costará más tostarse y quedar crujientes. Puedes dejarlas sobre un paño limpio durante unas horas, o toda la noche si quieres asegurarte de que estén bien secas.
Estos son los pasos que debes recordar:
- Recoge las semillas nada más abrir la calabaza.
- Lávalas con agua fría para eliminar los filamentos.
- Escúrrelas bien.
- Sécalas muy bien antes de sazonarlas.
- Tuéstalas cuando estén secas al tacto.
Cómo tostar las semillas de calabaza en el horno o en una sartén
¿Cómo tostar las semillas de calabaza? La forma más cómoda es en el horno. Colócalas en una bandeja en una sola capa, añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra, un poco de sal y, si te apetece, alguna especia. Hornea a 160-170 °C durante unos 15-20 minutos, removiéndolas a mitad de la cocción. Deben quedar doradas y aromáticas, no oscuras: si se queman, pueden adquirir un sabor amargo.
¿Se pueden comer con la cáscara?
Ideas sencillas para utilizarlas en la cocina cada día
Las semillas de calabaza tostadas están buenas solas, pero también funcionan muy bien cuando queremos aportar un elemento crujiente a otros platos.
¿Qué cantidad de semillas de calabaza podemos tomar?
Un puñado de unos 20-30 gramos puede servir como referencia para una ración, tanto si las tomamos como aperitivo como si las utilizamos para completar otros platos.
Cómo conservarlas para que sigan crujientes
¿Cómo conservar las semillas de calabaza tostadas? En primer lugar, déjalas enfriar por completo. Si las guardas cuando aún están calientes, puede formarse condensación en el recipiente y perderán parte de su textura crujiente.
Errores que debes evitar al preparar las semillas de calabaza
Para conseguir semillas de calabaza crujientes, hay algunos errores frecuentes que conviene evitar.
La próxima calabaza se aprovecha hasta la última semilla
Las semillas de calabaza son una de esas partes de un alimento que muchas veces desechamos sin pensar que también podemos aprovecharlas.
Daniele Mainieri
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