Mal olor en la nevera: 9 soluciones rápidas para eliminarlo de verdad
¿La nevera huele raro aunque esté “limpia”? Pasa más de lo que parece: a veces es un alimento olvidado, otras una bandeja con líquido, y muchas veces una mezcla de olores que se queda pegada al plástico. La buena noticia es que puedes neutralizarlo con cosas muy comunes. Aquí van nueve soluciones rápidas (y fáciles) para quitar el mal olor y mantenerlo a raya.
Café molido: un absorbente sencillo
Coloca una taza con café molido en el centro de la nevera y déjalo actuar. Cuando el café se seque y pierda aroma, cámbialo. Es un método cómodo para olores persistentes.
Tapones de corcho: reutiliza lo que tienes en casa
Si tienes una colección de corchos de vino y no sabes qué hacer con ellos, ¡tenemos la solución! Coloca dos corchos en un recipiente pequeño dentro de tu nevera y en pocos días habrán absorbido todos los malos olores.
Bicarbonato: el clásico que nunca falla
Llena un bol con tres cucharadas de bicarbonato y colócalo en un estante. Remuévelo de vez en cuando para “reactivarlo” y cámbialo una vez al mes. Neutraliza sin perfumar, que es lo que interesa.
Vinagre blanco: elimina los olores más fuertes
El vinagre blanco es un excelente desinfectante y neutralizador de olores. Mezcla partes iguales de vinagre blanco y agua en un recipiente con pulverizador y rocía la mezcla en las paredes y estantes de la nevera. Déjala actuar durante unos minutos antes de limpiarla con un paño húmedo.
Carbón activado: el más eficaz si el olor es fuerte
Si el olor se resiste (pescado, quesos curados, comida muy especiada), el carbón activado va muy bien. Pon un cuenco con carbón activado (el de acuario sirve) y déjalo unos días. Absorbe sin dejar olor propio.
Arroz o avena: para olores “de fondo”
Un cuenco con arroz crudo o copos de avena ayuda a absorber olores suaves y humedad. No es milagroso, pero funciona bien como mantenimiento. Cámbialo cada una o dos semanas.
Limón: aroma limpio (y útil tras la limpieza)
Después de limpiar, deja medio limón o unas rodajas en un plato dentro de la nevera. Aporta un olor fresco y ayuda a “resetear” el ambiente. No sustituye la limpieza, pero remata bien.
Revisa la bandeja de drenaje y las juntas
Si el olor vuelve una y otra vez, el culpable puede estar donde no miras: la bandeja de goteo (en la parte trasera/inferior) o las juntas de la puerta, que acumulan humedad y restos. Un repaso con agua caliente y un poco de jabón (o vinagre diluido) suele marcar la diferencia.
La solución más rápida: localizar el origen
Antes de poner absorbentes, haz un “barrido” rápido: tira táperes dudosos, revisa salsas abiertas, limpia derrames y mete los alimentos olorosos en recipientes herméticos. Si no eliminas el foco, cualquier truco se queda corto.
¿Y tú?
¿Y tú, conoces algún otro truco para eliminar los malos olores de la nevera? No dudes en compartirlo con nosotros, seguro que muchos lectores agradecerán tus consejos.
Adèle Peyches
Buenos días, muchas gracias por tu consejo, que además está muy bueno, si conoces otras astucias no dudes en compartirlas con toda la comunidad Petitchef. Un saludo.