7 cenas fáciles para un alojamiento vacacional con pocos utensilios
Eso no significa que tengas que vivir a base de bocadillos y comida para llevar. Con un cuchillo, una tabla, una o dos cazuelas y una placa se pueden preparar cenas sencillas, económicas y suficientemente variadas para varios días.
El pequeño kit que realmente necesitas
Para cocinar sin complicarte, basta con un cuchillo que corte bien, una tabla, una sartén o cazuela, otra olla y una cuchara de madera. Una taza puede servir para medir arroz y un tenedor para batir huevos.
Si viajas en coche, un abrelatas y un rallador pequeño pueden venir bien, pero la idea es elegir recetas que funcionen incluso con una cocina muy básica.
Una compra base para varias cenas
Para no llenar la nevera de ingredientes que luego no combinan entre sí, apuesta por una base que puedas reutilizar: pasta, arroz, patatas, huevos, pan, garbanzos en conserva, tomates, leche de coco, calabacines, pimientos, cebolla, tomates cherry, ensalada, halloumi o algún queso, curry, aceite de oliva, sal y pimienta.
También puedes añadir yogur, limón, hierbas aromáticas o algún chutney. La ventaja es que los mismos ingredientes sirven para varias cenas sin que parezcan repetidas.
1. Carbonara de calabacín
Corta el calabacín en medias lunas y saltéalo con un poco de aceite. Mézclalo con pasta caliente, huevo batido, queso y pimienta negra.
Retira la sartén del fuego antes de añadir el huevo y utiliza un poco de agua de cocción para que la salsa quede cremosa y no cuajada.
Si no tienes rallador, corta el queso en láminas finas. Y si solo tienes una cazuela, cuece primero la pasta y reutilízala después para el calabacín.
2. Pasta con tomates cherry
Los tomates cherry son perfectos para una cocina poco equipada porque prácticamente se cocinan solos. Ponlos en una sartén con aceite, sal y, si tienes, ajo o cebolla, hasta que se abran y formen una salsa rápida.
Añade la pasta y completa con queso, garbanzos, atún, gambas o halloumi si quieres hacerla más sustanciosa.
No necesitas batidora, horno ni una larga lista de condimentos.
3. Sándwich griegode halloumi y albaricoque
Para una noche en la que no apetece cocinar demasiado, fríe unas lonchas de halloumi y colócalas en panecillos con mermelada de albaricoque o chutney y algo fresco y crujiente: lechuga, pepino, tomate o pimiento.
El contraste entre el queso salado y el toque dulce funciona muy bien y permite montar una cena en pocos minutos.
Si ya no encuentras buenos albaricoques frescos a finales de agosto, la mermelada o un chutney resuelven perfectamente la idea.
4. Tortilla de patatas
Solo necesitas patatas, huevos, cebolla, aceite y sal. Cocina las patatas y la cebolla a fuego suave, añade el huevo batido y deja que cuaje.
Si no quieres darle la vuelta, tapa la sartén y termina la cocción a fuego bajo. Y si no sale perfecta, no pasa nada: unas patatas con huevo bien hechas siguen siendo una cena estupenda.
Además, se puede comer caliente, templada o fría y aprovechar al día siguiente.
5. Arroz con garbanzos y pimientos
Rehoga pimiento y cebolla, añade arroz, agua y garbanzos escurridos, y deja cocer hasta que el arroz esté tierno.
Puedes darle más sabor con curry, pimentón o concentrado de tomate. Una taza de arroz por aproximadamente dos de agua es un buen punto de partida para muchos arroces de grano largo, aunque conviene ajustar según el tipo de arroz.
Termina con yogur, limón, hierbas o queso si tienes algo a mano.
6. Tarta salada para aprovechar restos de queso
Si el alojamiento tiene horno, una lámina de masa puede convertir los restos de la nevera en una cena. Añade queso, cebolla, tomate, pimiento o un poco de chutney y hornea hasta que la masa esté dorada.
Es una buena receta para los últimos días del viaje, cuando empiezan a quedar pequeñas cantidades de todo.
¿No hay horno? Utiliza los mismos ingredientes en tostadas, quesadillas o una tortilla.
7. Curry de verduras con coco
Rehoga cebolla, añade curry, las verduras que tengas, garbanzos y leche de coco, y deja cocer hasta que todo esté tierno.
Calabacín, pimiento, zanahoria, espinacas, guisantes o tomates funcionan bien, y también puedes incorporar verduras cocinadas que hayan sobrado de otras comidas.
Sirve con arroz si tienes una segunda cazuela o añade patata directamente al curry para cocinarlo todo en un solo recipiente.
Cómo apañarse en una cocina mal equipada
La mejor estrategia es cocinar pensando en la comida siguiente. Si preparas arroz, patatas o verduras, haz un poco más y reutilízalos al día siguiente en otra receta.
También viene bien tener una cena de emergencia que apenas necesite utensilios: pasta con tomate, arroz con garbanzos o un curry sencillo.
Y, sobre todo, rebaja un poco las expectativas. En un alojamiento vacacional no necesitas cocinar como en casa ni montar platos de restaurante. Con pocos ingredientes, una placa y un par de recipientes puedes resolver perfectamente la cena y dedicar el resto del tiempo a disfrutar de los últimos días de la escapada.
Juliette HessMe encanta viajar y descubrir nuevos platos, probar nuevas tendencias gastronómicas y conocer nuevos restaurantes.
Soy fan de la pasta en todas sus formas ❤ desde los fideos udon hasta los tagliatelle, ¡me encanta cocinarla e incluso hacerla en casa!
Actualmente estoy preparando, grabando y fotografiando tu próxima receta, ¡y espero que te guste!







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