Logra tirabeques perfectos: crujientes y llenos de sabor con estos consejos prácticos
Con su bonito color verde y esa textura fresca que resulta tan agradable al morder, los tirabeques, una variedad de guisante tierno que se come con la vaina, son una de esas verduras de primavera que apetece volver a ver en el plato. Pero para disfrutarlos de verdad, conviene dar con el punto justo de cocción.
Y es que, a diferencia de otras verduras, los tirabeques exigen cierta precisión: si se cocinan demasiado, quedan blandos y pierden buena parte de su gracia; si se quedan cortos, pueden resultar algo firmes. Entonces, ¿cómo acertar?
Aquí tienes las formas más sencillas de cocinarlos bien y que queden en su punto.
Cómo preparar los tirabeques antes de cocinarlos
Antes de empezar a cocinarlos, hay un gesto previo que conviene no pasar por alto.
Lava bien los tirabeques con agua fría y retira los extremos. Si tienen alguna hebra en los laterales, quítasela también, algo que dependerá sobre todo de lo frescos que estén.
Puede parecer un detalle menor, pero se nota mucho después en la textura.
Una vez limpios, ya están listos para cocinar.
Cocidos en agua: la opción más sencilla
Es la opción más básica y también una de las más prácticas.
Cuece los tirabeques en una cazuela amplia con agua hirviendo y sal durante:
- 3 a 5 minutos
La idea es que se ablanden ligeramente, pero sin perder ese punto firme tan característico.
En cuanto estén listos, pásalos por agua fría o, mejor aún, sumérgelos unos segundos en un recipiente con agua y hielo. Así se corta la cocción y se mantiene ese verde vivo tan apetecible.
Cocción al vapor: para conservar mejor su sabor
Si prefieres que mantengan mejor su sabor, el vapor es una muy buena opción.
Colócalos en una vaporera o en un cestillo sobre agua caliente y cocínalos durante:
- 5 a 7 minutos
Suelen quedar más sabrosos y con una textura muy equilibrada.
Es una cocción suave que respeta muy bien la verdura.
Salteados en la sartén: la opción más sabrosa
Si buscas un resultado con más sabor, la sartén funciona de maravilla.
Saltea los tirabeques con un chorrito de aceite de oliva o una pequeña nuez de mantequilla durante:
- 5 a 8 minutos
Puedes añadir también:
- ajo
- cebolla
- o unas hierbas aromáticas
Es una forma muy agradecida de prepararlos como guarnición, porque ganan en sabor.
¿Se pueden comer crudos?
Sí, y además es una idea estupenda.
Los tirabeques son tiernos por naturaleza y, si están frescos, pueden comerse crudos sin problema.
Van muy bien en ensaladas, donde aportan un punto fresco y agradable al morder.
¿Cómo saber si están bien cocinados?
Es fácil: deben quedar tiernos, pero con cierta firmeza.
El color tiene que seguir siendo verde intenso y la textura agradable, sin llegar a ablandarse demasiado.
La clave está en no alargar la cocción.
Errores que conviene evitar
Para que queden bien, procura no caer en estos fallos:
- cocinarlos demasiado tiempo
- usar agua sin sal
- no enfriarlos después de cocerlos
- dejarlos demasiado rato a fuego fuerte
Con unos pocos minutos de más, el resultado cambia por completo.
Un toque extra para realzarlos
Una vez cocinados, los tirabeques combinan muy bien con muchos ingredientes. Por ejemplo:
- unas gotas de limón
- almendra laminada
- parmesano rallado
- o un poco de salsa de soja
Una verdura sencilla, pero con muchas posibilidades.
¡Y listo!
Los tirabeques son fáciles de preparar, rápidos de cocinar y dan mucho juego en la cocina.
Hervidos, al vapor, salteados o incluso en crudo, se adaptan a muchos platos, siempre que no se pasen de cocción.
Cuando se cocinan bien, conservan toda su frescura y ese punto firme que los hace tan agradables de comer.
Solo queda ponerse con ellos y disfrutarlos como se merecen.
Adèle Peyches
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