¿Leche en el té? Esta costumbre británica tiene una explicación
Ponerle leche al té puede parecer extraño para quien no está acostumbrado, pero en Inglaterra es una costumbre extendida.
Presente en hogares, cafés y en la tradicional merienda de la tarde, esta combinación ha atravesado siglos y se ha convertido en uno de los símbolos de la cultura británica. Pero ¿por qué lo hacen? La respuesta mezcla historia, costumbres y hasta la vajilla con la que se servía el té, y ayuda a entender por qué este gesto sigue teniendo sentido hoy.
La historia detrás de la costumbre
Para mucha gente, la idea de añadir leche al té resulta extraña. Sin embargo, en Inglaterra se trata de un hábito antiguo y forma parte de la identidad cultural del país. La costumbre se remonta al siglo XVII, cuando el té empezó a extenderse entre las clases acomodadas y, con el tiempo, se convirtió en una bebida cotidiana.
En aquella época, el té que se consumía en Inglaterra solía ser intenso y con bastante cuerpo. La leche ayudaba a suavizar el sabor, a reducir la astringencia y a hacer la bebida más fácil de tomar con frecuencia, especialmente en la merienda.
También se suele citar un motivo práctico: algunas tazas de porcelana, sobre todo las más finas y delicadas, podían resentirse con el agua muy caliente. Servir primero la leche templaba la taza y evitaba un cambio brusco de temperatura. Conviene, eso sí, señalar que si esta teoría está muy extendida, su peso histórico sigue siendo discutible.
Con el paso del tiempo, el hábito dejó de ser exclusivo de la élite y se extendió a otras clases sociales. Al final, mucha gente en Inglaterra tomaba a diario el té con leche, sobre todo por la tarde, en la merienda, lo que todos conocemos como el té de las cinco o five o’clock tea . Para muchos británicos, ese momento va más allá de la bebida: es una ceremonia, una pausa que invita al descanso y la conversación.
Hoy, añadir leche al té sigue siendo común en el Reino Unido, sobre todo con tés negros como Assam o English Breakfast. Más que una elección de sabor, funciona como una forma de mantener viva una tradición que ha atravesado siglos y se ha convertido en parte del imaginario cultural británico.
Mirella Mendonça
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