La receta de galette de Reyes: el crujiente secreto francés del 6 de enero
Si te gusta el roscón de Reyes —a mí también—, no hace falta que lo cambies por nada. Esta receta no viene a destronarlo. Pero si te apetece un bocado distinto, igual de propio de la Epifanía, merece la pena conocer la galette des rois.
En Francia, el 6 de enero no se celebra con una corona esponjosa, sino con una tarta de hojaldre rellena de crema de almendra, la célebre frangipane. Por fuera, hojaldre dorado que se quiebra en láminas; por dentro, un relleno suave, húmedo, con ese sabor a almendra que se te queda pegado al paladar. La tradición también tiene su pequeño juego —una figurita escondida, como nuestro haba y nuestra sorpresa—, pero lo que engancha no es la anécdota: es el contraste de texturas y lo fácil que resulta entenderla en cuanto la pruebas.
Hacerla, además, es más sencillo de lo que parece y tiene esa virtud doméstica que en Reyes vale oro: queda perfecta con un café y funciona igual de bien como postre que como merienda improvisada si cae alguien por casa.
Aquí la traemos en versión mini. No es solo una cuestión estética (que también): en formato individual evitas cortar porciones, repartir migas y sacar media vajilla. Cada uno tiene la suya y punto.
La clave está en el relleno: una crema de almendra bien ligada, aromática, sin exceso de azúcar y con la textura justa para que el hojaldre siga mandando. No compite con el roscón ni pretende sustituirlo. Es, simplemente, otra manera —francesa, sí, pero sorprendentemente cercana— de celebrar estos días.
El tipo de dulce que suele gustar
Conquistan desde el primer bocado por ese contraste que siempre funciona: hojaldre dorado y crujiente por fuera, crema de almendra suave por dentro. No hay levados ni florituras técnicas: con pocos ingredientes y un poco de maña, sale un dulce pequeño y elegante que parece sacado de una pastelería.
Ingredientes necesarios
Con estas cantidades te saldrán aproximadamente unas 12 unidades:
- 2 masas de hojaldre
- 120 g de harina de almendra
- 100 g de azúcar
- 2 huevos
- 50 g de mantequilla pomada (blanda a temperatura ambiente)
- 50 g de pepitas de chocolate
- 1 yema de huevo
Preparación rápida y sencilla
- Desenrolla el hojaldre y corta discos con un cortapastas (o con un vaso).
- Coloca la mitad de los discos en una bandeja con papel de horno, dejando espacio entre ellos. Con una brocheta o un palillo, marca ligeramente el centro de cada disco sin llegar a atravesarlo.
- En un bol, mezcla la mantequilla en pomada con los huevos hasta integrar. Añade el azúcar y vuelve a mezclar.
- Incorpora la almendra molida y, cuando tengas una crema homogénea, añade las pepitas de chocolate.
- Pon una cucharada de relleno en el centro de cada disco, dejando un margen libre en los bordes. Cubre con otro disco de hojaldre y sella bien presionando el contorno con los dedos o con un tenedor.
- Pincela las mini galettes con la yema batida. Si quieres, dibuja unas líneas en la superficie con la punta de un cuchillo (sin cortar la masa) para decorarlas.
- Hornea 25 minutos a 180 ºC, hasta que estén bien doradas.
- Deja templar unos minutos… y listo.
Un postre pequeño para un gran día
Las mini galette de Reyes son una forma perfecta de despedir las fiestas con un toque dulce. El 6 de enero, última celebración de la temporada navideña, se merece un postre que combine sencillez y aspecto festivo. Para servir al final de una comida a la hora del café, como tentempié o en un desayuno especial, estos pequeños y elegantes bocados concentran el sabor de estos días en una receta fácil y al alcance de cualquiera. Y, una vez probados, es fácil imaginar que se conviertan en un pequeño ritual durante todo el invierno.
Daniele Mainieri
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