Estos 7 vegetales son muchísimo más fáciles de pelar después de cocidos (y nadie te lo había contado)

viernes 16 enero 2026 09:00 - Mirella Mendonça
Estos 7 vegetales son muchísimo más fáciles de pelar después de cocidos (y nadie te lo había contado)

¿Sigues peleándote con el pelador? Algunos de los vegetales que más usamos en la cocina se pelan mucho mejor cuando pasan antes por el calor. En lugar de perder tiempo, desperdiciar pulpa o frustrarte con pieles empeñadas en no ceder, basta una cocción breve para que se desprendan casi solas.


1. Tomate

Haz un corte en cruz en la base, sumérgelo 30 segundos en agua hirviendo y llévalo enseguida a agua fría. La piel se retrae sola.

Si quieres potenciar el sabor, escalda los tomates enteros, pélalos y aprovéchalos calientes para retirar también las semillas sin esfuerzo. Te quedará una pulpa perfecta para salsas finas.

2. Pimiento

Al asarlo o tostarlo en el fuego, el pimiento genera una película que se retira con las manos o con papel de cocina. Tras asarlo, mételo dentro de un bol y cúbrelo con film. Déjalo “sudar” 10 minutos. El vapor interior despega la piel por completo y concentra el aroma del pimiento asado.

3. Berenjena

Asada o a la parrilla entera, la berenjena se pela con los dedos o ayudándote de una cuchara. La piel se suelta sin oponerse, ideal para obtener una pulpa suave para purés o para un babaganoush bien hecho.

Para conseguir un sabor más profundo, pincha la berenjena antes de asar, acércala ligeramente a la llama si tienes cocina de gas y déjala reposar tapada cinco minutos al salir del horno. La piel saldrá sola y la pulpa quedará ahumada y sedosa.

4. Patata

Cocida con piel, basta presionar con los dedos o refrescarla en agua fría para quitar la piel sin cuchillo. Un truco, si quieres una textura más firme para ensaladilla o guarniciones, cuece con sal y un chorrito de vinagre. La patata se mantiene entera y la piel sale igual de fácil.

5. Zanahoria

Después de la cocción, la piel fina de la zanahoria se desprende prácticamente al roce. Perfecta para quienes prefieren evitar el pelador o buscan conservar más nutrientes.

6. Maíz fresco

Una vez cocido, el maíz pierde completamente la resistencia de la hoja y de las barbas. La envoltura sale entera y sin esfuerzo, lo que agiliza mucho el trabajo.

7. Ajo

Coloca los dientes de ajo unos 10 segundos en agua caliente. La piel se despega en seguida, incluso en los ajos más frescos y difíciles de limpiar. También puedes asar la cabeza entera envuelta en papel de aluminio con un chorrito de aceite. No solo se pela sin esfuerzo: la pulpa se convierte en una pasta dulce, ideal para untar o integrar en salsas.

Lo más obvio no siempre es lo más práctico. Cambiando el orden, primero cocer, luego pelar, se ahorra tiempo y se evitan desperdicios. ¿Qué tal si lo pruebas en tu próxima receta?

Mirella MendonçaMirella Mendonça
Soy responsable editorial de Petitchef (Portugal y Brasil) y una gran apasionada de los viajes y la gastronomía mundial, siempre en busca de nuevos sabores y experiencias. Sin embargo, por más que me encante explorar las delicias de diferentes culturas, la cocina de mi madre siempre será mi favorita, con ese sabor único que solo ella sabe crear.

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