Estás tirando, sin saberlo, las partes del pollo con más colágeno y más sabor

viernes 6 marzo 2026 20:00 - Mirella Mendonça
Estás tirando, sin saberlo, las partes del pollo con más colágeno y más sabor

Muslo, pechuga, alitas… eso lo maneja cualquiera. Lo que suele acabarse en la basura: la carcasa, el cuello, el espinazo y los menudillos (hígado, corazón, mollejas) es otra historia. Y, sin embargo, ahí está una parte importante del sabor: el caldo con cuerpo, la gelatina natural, ese fondo que hace que una sopa o un arroz sepan a comida de verdad.

No es una cuestión de nostalgia ni de “cocina de aprovechamiento” por obligación. No son desechos sin más: huesos, cartílagos y piel bien trabajados dan una profundidad que no se compra en un brick. Y, además, suelen ser piezas baratas y fáciles de encontrar.






Carcasa y espinazo: estupendos para caldos con cuerpo

Son la base ideal para un caldo casero denso, sabroso y con textura sedosa.

Úsalos para:

  • sopas
  • risottos y arroces melosos
  • salsa/fondo oscuro
  • guisos de cocción larga

Consejo: antes de cocer, puedes dorar la carcasa y el espinazo en el horno con ajo, cebolla y hierbas. Ganas color y un sabor más profundo.

El cuello: el tesoro más infravalorado del pollo

¿Poca carne? Sí, pero mucho sabor, buena grasa y colágeno natural.

El cuello de pollo es insustituible para ricos caldos, y también puede desempeñar un papel estelar en platos típicos o regionales.

Cómo utilizar el cuello:

  • como base de caldos para sopas y arroces
  • guisado con cebolla y tomate, para comer con arroz
  • Cocinado a fuego lento con verduras. Un plato sencillo pero muy sabroso

Sugerencia: Una vez cocido, desmenuza la carne y úsala para un salteado rápido o para enriquecer un arroz. Es poca cantidad, pero cunde más de lo que pudiera parecer a simple vista.

Hígado, corazón y mollejas: sabor marcado, nutrición alta

Los menudillos tienen personalidad, un sabor intenso y un alto valor nutritivo, pero requieren una preparación cuidadosa.

  • Hígado: patés, salteados rápidos, cebolla bien pochada.
  • Corazón: brochetas o salteados con ajo; admiten bien el punto especiado.
  • Mollejas: agradecen cocciones largas con salsa; quedan melosas cuando se hacen sin prisa.

Límpialos bien, usa aromáticos (laurel, ajo, pimienta) y clava el punto: el hígado se amarga si se pasa; las mollejas se endurecen si no llegan.

¿Por qué son valiosas estas partes del pollo?

Además de su sabor, estas partes son ricas en colágeno, proteínas y minerales, son bastantes económicas y ayudan a evitar desperdicio. Donde otros ven “sobras”, tú tienes material para cocinar mejor. Mucha gente las tira, pero quienes saben utilizarlas extraen más sabor, más valor y más historia de la misma pieza.

Un pollo entero vale más que la suma de sus trozos

Valorar cada parte del pollo significa cocinar con inteligencia, respeto y creatividad.

La carcasa, el cuello, el espinazo y los menudillos no son sobras: son ingredientes que tienen mucho más que ofrecer de lo que se piensa.

Guiso de cuello de pollo con tomate y cebolla

Una receta sencilla y sorprendentemente agradecida

Ingredientes:

  • 6–8 cuellos de pollo limpios
  • 2 cucharadas de aceite (o un poco de manteca, si sueles usarla)
  • 1 cebolla grande, en tiras finas
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 2 tomates maduros, picados (o 1 lata de tomate pelado)
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce
  • sal y pimienta negra
  • perejil fresco, para terminar
  • 120 ml de agua caliente aprox.

Preparación:

  1. Limpiar bien los cuellos, quitando las plumas y el exceso de piel si es necesario. Secar con papel absorbente de cocina.
  2. Calienta el aceite en una cazuela y dora los cuellos hasta que cojan buen color.
  3. Añade ajo y cebolla; rehoga hasta que todo esté tierno y aromático.
  4. Incorpora el tomate y el pimentón. Condimenta al gusto con sal y pimienta ymezcla.
  5. Añade el agua caliente, tapa y cocina a fuego bajo 35–40 minutos, hasta que la carne esté muy tierna.
  6. Termina con perejil y sirve con arroz blanco, patatas cocidas o pan.
Mirella MendonçaMirella Mendonça
Soy responsable editorial de Petitchef (Portugal y Brasil) y una gran apasionada de los viajes y la gastronomía mundial, siempre en busca de nuevos sabores y experiencias. Sin embargo, por más que me encante explorar las delicias de diferentes culturas, la cocina de mi madre siempre será mi favorita, con ese sabor único que solo ella sabe crear.

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