Crepes sin lactosa con un giro inesperado: la receta fácil que sale perfecta con un ingrediente que ya tienes en casa
¿Listos para un pequeño giro inesperado en la cocina? Estos crepes sin lactosa son la prueba de que, a veces, basta un detalle para transformar un clásico. Aquí, ese detalle es la cerveza: sustituye a la leche y convierte la masa francesa de siempre en una versión ligera, aromática y muy tierna. Lo mejor es que funciona igual de bien en dulce que en salado, así que puedes improvisar una cena, un brunch o un desayuno distinto sin perder un segundo más de la cuenta.
Por qué te van a encantar estas crepes sin lactosa
- La cerveza aporta una ligereza casi inmediata: la masa queda suave, aireada y con un aroma muy agradable. Además, resulta más fácil de digerir.
- Son 100 % sin lactosa, perfectas para quienes no toleran la leche o quieren reducir los lácteos sin renunciar al sabor.
- Se preparan en apenas unos minutos y con ingredientes que probablemente ya tengas en casa: harina, huevos, un toque de vainilla y un chorrito de cerveza rubia.
- Admiten cualquier relleno: desde jamón y “queso” vegetal o verduras asadas, hasta mermelada, crema untuosa o fruta fresca.
- Están deliciosas recién hechas, dobladas en triángulos o enrolladas, para un bocado sencillo que sorprende justo por eso: por su naturalidad.
Ingredientes para unos 10 crepes sin lactosa
- 2 huevos
- 20 g de azúcar
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 150 ml de cerveza rubia
- 150 g de harina de trigo
- Un poco de aceite vegetal para engrasar la sartén.
Crepes sin lactosa con cerveza: la receta fácil y ligera que conquistará a todos
¿Quieres ver cómo se preparan estos crepes tan suaves y sin lactosa directamente en tu cocina? Entra en el enlace para seguir la receta completa y el vídeo paso a paso. Te guiamos desde la masa hasta el primer giro en la sartén para que siempre te salgan perfectas.
El toque final
Ahora que conoces todos los trucos para preparar estos crepes sin lactosa con cerveza, solo queda ponerlos a prueba. Juega con los rellenos que más te apetezcan: desde opciones saladas con verduras, jamón o quesos vegetales, hasta combinaciones más delicadas como crema de setas o salmón ahumado. Déjate llevar por la imaginación y verás lo fácil que es llevar a la mesa un plato ligero, sabroso y mucho más versátil de lo que parece.
Daniele Mainieri
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