Cómo rehidratar el cuerpo después de una comida copiosa o una noche con alcohol

Thursday 1 January 2026 13:00 - Adèle Peyches
Cómo rehidratar el cuerpo después de una comida copiosa o una noche con alcohol

Después de una cena larga o una noche algo más “animada” de la cuenta, es habitual despertarse con cansancio, la boca seca, dolor de cabeza y esa sensación de ir un paso por detrás. A ese combo lo llamamos resaca (veisalgia) y, aunque no tiene una sola causa, la pérdida de líquidos suele estar detrás de buena parte del malestar.


Entender qué ocurre ayuda a elegir mejor qué hacer al día siguiente: no para “borrar” la resaca (eso no existe), sino para que el cuerpo recupere el equilibrio con menos tropiezos.

¿Por qué deshidrata tanto el alcohol?

El alcohol actúa directamente sobre una hormona llamada vasopresina, también conocida como hormona antidiurética. Esta hormona desempeña un papel clave: indica a los riñones que retengan agua. Cuando se consume alcohol, la producción de vasopresina disminuye bruscamente. El resultado es que

  • se orina más
  • se eliminan más líquidos de los que se consumen
  • el organismo se queda con un déficit de agua.

Según El Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA), esta deshidratación, por leve que sea, contribuye directamente a los síntomas clásicos del día después de una fiesta: sed intensa, cansancio, dolores de cabeza, disminución de la concentración y sensación de debilidad general.

A esto se añaden otros factores: irritación estomacal, disminución de los niveles de azúcar en sangre, inflamación del organismo y acumulación de subproductos tóxicos relacionados con el metabolismo del alcohol.

La moraleja es ¡moderación!

Los gestos que sí ayudan a rehidratarse

1) Agua, sí; pero sin atracones

Lo más efectivo suele ser lo más simple: beber agua a sorbos y con regularidad. Mejor repartirlo a lo largo de la mañana y la tarde que intentar “compensar” con un litro de golpe (especialmente si tienes náuseas). Si el estómago está revuelto, también pueden sentar bien infusiones suaves, caldos ligeros o una sopa clara: suman líquidos sin exigir demasiado.

2) Si ha habido vómitos o diarrea, piensa en sales

Si además de sed hay vómitos, diarrea o un bajón evidente, no es raro que falten también electrolitos (sales). En ese caso, un suero de rehidratación oral puede ser más útil que agua sola, porque repone líquido y sales en proporciones pensadas para absorberse bien.

3) Comer “amable” ayuda más que comer “fuerte”

Con resaca, el aparato digestivo suele estar irritable. Lo que suele ir mejor es una comida sencilla, de esas que no estorban:

  • caldo o sopa
  • arroz, patata, (cocidos) o pan tostado
  • plátano o fruta jugosa si apetece
  • yogur natural si lo toleras

La idea no es “curar” nada con comida, sino no añadir fricción mientras el cuerpo se recompone.

4) Dormir y bajar el ritmo

El alcohol puede destrozar la calidad del sueño aunque te duermas rápido, así que descansar (siesta corta, tarde tranquila, cama temprano) suele ser de lo más rentable.

Falsas buenas ideas que hay que evitar

Algunas prácticas siguen estando muy extendidas, pero carecen de base científica.

❌ Beber alcohol al levantarse: no cura la resaca, solo retrasa los síntomas.

❌ Café: puede acentuar la deshidratación e irritar el estómago.

❌ Deporte intenso: sudar más puede empeorar la deshidratación y aumentar el riesgo de sentirse mal.

El National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud) señala que no existe ningún método que pueda acelerar realmente la eliminación del alcohol. Sólo el tiempo permite al organismo recuperarse plenamente.

Después de comidas alcohólicas o fiestas, no existe ninguna solución milagrosa. Por encima de todo, el cuerpo necesita :

No hay una fórmula para “acelerar” la eliminación del alcohol: hace falta tiempo. Lo que sí puedes hacer es aliviar los síntomas con medidas sencillas:

  • Tiempo y descanso
  • Agua (a pequeños sorbos, sin forzarte)
  • Comida ligera (caldos, tostadas, arroz, plátano, yogur, si te apetece)

La mejor prevención es, por supuesto, la moderación; pero si ya te has excedido, hidratarte poco a poco y descansar suele ser la opción más segura.

Si hay vómitos persistentes, desorientación, desmayo, dolor intenso o los síntomas empeoran claramente, lo más prudente es consultar con un profesional sanitario.

Y para la próxima (sin moralinas): alternar con agua, comer antes y beber con moderación sigue siendo lo más eficaz.

Adèle PeychesAdèle Peyches
Responsable editorial que ansía el invierno para comer fondue. Apasionada por la gastronomía y siempre en busca de nuevos sabores, estudié derecho antes de regresar a mi primer amor: el gusto por los buenos productos y el placer de compartirlos alrededor de la mesa. :)

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