¿Tu hervidor de agua está lleno de cal? El truco por menos de 1 euro para dejarlo como nuevo
Si usas el hervidor eléctrico a diario para prepararte té o infusiones, o simplemente para calentar agua rápido y adelantar una cocción, tarde o temprano aparece lo de siempre: placas blanquecinas en el fondo o pegadas a las paredes del aparato. El electrodoméstico empieza a hacer más ruido de lo normal y el agua que hierves ya no sabe igual. Es cal (sarro), y no hace falta ir corriendo al supermercado a por productos desincrustantes o agresivos. Con un básico de despensa puedes eliminarla en poco rato y sin frotar.
Aunque no siempre lo notemos, el agua del grifo arrastra minerales y, en algunas zonas, es especialmente dura. Con el uso, esos restos se pegan a las paredes y, a veces, también a la resistencia. Resultado: el hervidor tarda más en calentar, consume más electricidad y parece que “se cansa” antes de tiempo.
¿Por qué no hay que dejar que la cal se instale?
No es solo una cuestión estética o de limpieza. La cal actúa como una capa aislante sobre la resistencia: el aparato necesita más energía para calentar el agua y sufre más.
Además, estos pequeños depósitos blancos pueden dar mal sabor a tu bebida. Una buena taza de té o café no merece estropearse con agua que sabe a tiza. Si limpias la tetera con regularidad, también la conservarás mucho más tiempo.
El ingrediente que necesitas: vinagre blanco
El método más sencillo y eficaz suele ser el vinagre blanco. Su acidez ayuda a disolver el sarro sin necesidad de rascar y de forma natural
La forma más fácil de conseguir una limpieza perfecta:
- Prepara la mezcla: Vierte mitad agua y mitad vinagre blanco. No hace falta llenar hasta arriba: basta con que el líquido cubra bien las zonas con cal.
- Lleva a ebullición: Enciende el hervidor y deja que hierva. El calor multiplica el efecto del vinagre y ayuda a desprender los depósitos.
- Deja reposar: Cuando se apague, no lo vacíes aún. Deja la mezcla unos 15 minutos. Verás cómo se van soltando restos del fondo.
- Aclara bien: Tira la mezcla por el fregadero y enjuaga el hervidor 2 o 3 veces con agua fría para eliminar olor y restos.
- El “último hervor”: Llénalo con agua limpia, hierve una vez y desecha esa agua. Listo: interior limpio y sin sabor residual.
Si no soportas el olor a vinagre: limón
Si el olor del vinagre te resulta desagradable o molesto, el plan B es el limón, que también es ácido y resulta bastante eficaz.
Basta con cortar un limón por la mitad, exprimir el zumo en el hervidor con un poco de agua y echar los trozos. Lleva a ebullición, deja reposar un rato y aclara. Además, ¡dejará tu cocina con un olor a fresco muy agradable!
¿Cómo evitar que la cal reaparezca demasiado rápido?
Ahora que todo está limpio, ¿qué puedes hacer para no tener que estar limpiándola continuamente? Una pista: a la cal le encanta el agua estancada.
De modo que, cuando termines de usar el aparato, vacía el agua sobrante en lugar de dejarla dentro hasta el día siguiente. Si puedes, deja la tapa abierta (al menos un rato) para que el interior se seque bien.
Otro consejo sencillo colocar en el fondo un canto rodado pequeño muy limpio o una concha de ostra bien lavada. La cal se pegará a ella en lugar de a las paredes. Es un viejo truco de la abuela que sigue funcionando igual de bien.
Mantenimiento simple y ahorro real
Como ves, es bastante sencillo: vinagre blanco, hervor, reposo y aclarado. Convertir este gesto en hábito (por ejemplo, una vez al mes si el agua es dura y lo usas mucho) Mantiene la tetera eléctrica en buen estado y evita que gaste de más.
¿Listo para darle un “baño” antical a tu hervidor? La diferencia suele notarse desde el primer uso.
Adèle Peyches
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