Canela en el café: qué cambia si la añades al filtro antes de prepararlo
El agua caliente pasa a través del café y de la canela al mismo tiempo y extrae parte de sus compuestos aromáticos. Así, el sabor de la especia queda repartido por toda la bebida y no encontramos tanto polvo de canela flotando en la superficie.
Añadir canela no convierte el café en una bebida más saludable ni modifica los efectos de la cafeína. El interés está en otro sitio: cambia el aroma y puede hacer que percibamos el café algo más dulce y especiado sin necesidad de añadir azúcar.
¿Qué cambia al añadir la canela antes de preparar el café?
Cuando ponemos canela molida directamente en una taza ya preparada, parte queda suspendida en el líquido y parte acaba depositándose en el fondo.
Si añadimos una pequeña cantidad al café molido antes del filtrado, el agua caliente atraviesa ambos ingredientes. La canela libera parte de sus aromas durante la preparación y buena parte del polvo queda retenida en el filtro.
En la taza se nota sobre todo en el aroma. La canela aporta notas cálidas y dulces que pueden modificar nuestra percepción del café aunque no hayamos añadido azúcar.
Eso no significa que la bebida contenga más azúcar ni que la canela elimine el amargor. El gusto depende también del café utilizado, el tueste, la proporción de agua y café y la cantidad de canela.
¿Puede hacer que necesitemos menos azúcar?
Puede ocurrir, pero no es una regla.
La canela tiene un aroma que solemos asociar con preparaciones dulces, y la investigación sensorial ha mostrado que determinados aromas pueden aumentar la percepción de dulzor.
En un café sin azúcar, ese efecto aromático puede hacer que algunas personas lo perciban más dulce o encuentren que necesita menos azúcar. Pero es una cuestión de percepción y gusto personal, no un efecto garantizado.
Si acostumbramos a tomar el café con azúcar, podemos probar primero con una pequeña cantidad de canela y decidir después si seguimos necesitando la misma cantidad.
Y aunque la canela se ha estudiado por sus posibles efectos sobre la glucemia y otros aspectos de la salud, una pizca añadida al café debe entenderse aquí por lo que es: un condimento que modifica el aroma y el sabor de la taza.
Cómo añadir canela al café de filtro
No hace falta mucha cantidad.
- Ponemos el café molido en el filtro como hacemos habitualmente.
- Añadimos una pizca de canela molida.
- La repartimos ligeramente sobre el café.
- Preparamos el café con normalidad.
La primera vez interesa quedarse corto. La canela tiene un aroma intenso y, si añadimos demasiada, puede terminar dominando completamente el café.
A partir de ahí podemos ajustar la cantidad según nuestro gusto.
¿Canela de Ceilán o canela cassia?
Para utilizar una pequeña cantidad de forma ocasional, ambas pueden emplearse como especia.
La diferencia cobra más importancia cuando consumimos canela con mucha frecuencia o en cantidades elevadas. La canela cassia suele contener bastante más cumarina que la canela de Ceilán, y una ingesta elevada y mantenida de esta sustancia puede plantear problemas, especialmente para el hígado en personas susceptibles. Por esa razón, los organismos de seguridad alimentaria recomiendan optar por canela de Ceilán cuando se consumen cantidades importantes de canela de manera habitual.
Para una pizca ocasional en el café, en cambio, no hace falta convertir esta elección en un problema.
Entonces, ¿merece la pena probarlo?
Si nos gusta la canela, sí hay una diferencia culinaria que merece la prueba.
Añadirla antes del filtrado hace que su aroma aparezca desde el primer sorbo y evita parte del polvo que queda en la taza cuando la espolvoreamos al final. También puede modificar nuestra percepción del dulzor del café y hacer que algunas personas necesiten menos azúcar.
Es otra manera de aromatizar el café, cuesta unos segundos probarla y el resultado se entiende en cuanto acercamos la taza a la nariz.
Mirella Mendonça
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