Salsa barbacoa casera paso a paso: prepárala en casa y transforma el sabor de cualquier carne
domingo 7 junio 2026 09:00 - Mirella Mendonça
La salsa barbacoa es uno de esos clásicos capaces de levantar casi cualquier plato sencillo. Su equilibrio entre dulzor, acidez y notas ahumadas encaja especialmente bien con carnes, bocadillos, hamburguesas e incluso verduras a la parrilla, aportando ese punto intenso que cambia por completo el resultado.
Aunque muchas veces la asociamos a botes industriales o salsas ya preparadas, hacer salsa barbacoa en casa es mucho más fácil de lo que parece. Con pocos ingredientes, unos minutos de cocción y un buen triturado, se consigue una salsa sabrosa, ajustada al gusto de cada uno y perfecta para tener a mano en la nevera.
Ingredientes de la salsa:
- 1/2 pimiento verde
- 1/2 pimiento rojo
- 1/2 cebolleta o parte verde de una cebolleta
- 3 dientes de ajo
- 1 taza de kétchup
- 2 cucharaditas de orégano
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce o paprika
- 1 cucharadita de salsa de soja
- 1 cucharada de maicena
- Un chorrito de vinagre
- Sal y pimienta al gusto
Cómo hacer salsa barbacoa casera
1. Para empezar, pica los pimientos y la cebolleta. Ponlos en una cazuela o sartén amplia, sin aceite, y cocínalos a fuego fuerte junto con los dientes de ajo. La idea es que se doren bien y tomen ese punto tostado que recuerda al sabor de la parrilla.
2. Mientras tanto, coloca en el vaso de la batidora el kétchup, la salsa de soja, el vinagre, el orégano y el pimentón. Cuando las verduras estén bien doradas, añádelas también al vaso y tritura hasta obtener una mezcla homogénea.
3. Incorpora media cucharada de maicena y vuelve a triturar. Después, pasa la mezcla por un colador para retirar posibles grumos o restos de piel de los pimientos.
4. Devuelve la salsa a la cazuela, todavía fuera del fuego, y añade la media cucharada restante de maicena. Salpimienta al gusto y cocina de nuevo a fuego medio, removiendo constantemente con unas varillas durante unos 10 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente y quede bien cocida.
5. Una vez lista, puedes usarla al momento para acompañar carnes, hamburguesas, costillas, pollo o verduras asadas. También puedes guardarla en un tarro limpio en la nevera y utilizarla durante los días siguientes.
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Buen provecho.
Mirella MendonçaSoy responsable editorial de Petitchef (Portugal y Brasil) y una gran apasionada de los viajes y la gastronomía mundial, siempre en busca de nuevos sabores y experiencias. Sin embargo, por más que me encante explorar las delicias de diferentes culturas, la cocina de mi madre siempre será mi favorita, con ese sabor único que solo ella sabe crear.
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