¡¡Feliz St. Patrick's Day a todos!!
Puede que el título de la entrada lleve a confusión a más de un. ¿Qué será eso de Free Style? Voy a tratar de explicarme. En casa, siempre habíamos hecho el calamar relleno como casi todo el mundo: patitas de calamar, huevo duro, cebolla, pimiento, harina o pan rallado... pero el otro día, con un poco de esto y un poco de aquello, cambiamos entera la receta y nos ha gustado tanto que ahora lo cocinamos siempre así. Por desgracia no me acordé y nunca le hago fotos así que sólo puedo poneros una del corte que no resulta muy apetitosa. Pero bueno, seguro que cuando probéis la receta en casa podréis hacer fotos preciosas de vuestros platos.
Si sois de comer en abundancia, recomiendo usar este plato como entrante -cortado en rodajas- o acompañado de una ensalada variada. Por ejemplo: de rúcula, con lechuga, espinaca cruda, tomate cherry, queso de cabra o de tofu si no podéis comer el de cabra, nueces y orégano.

* Ingredientes para 2 personas:
1 Calamar grande para rellenar.2 ó 3 huevas (da igual de qué pescado).
7 u 8 gambas de tamaño mediano-grande.
Las patitas y aletas del calamar.
1 cebolla.
1 pimiento verde de asar.
1 pastilla de caldo de pescado o de verdura sin gluten (Mercadona en mi caso).
1 chorreón de aceite.
Perejil.
Sal.
1 diente de ajo.
Ajo en polvo.
* Preparación.
Después de limpiar completamente el calamar, separarle las patitas y las aletas, lo dejamos en un plato para que suelte el agua sin llegar a quedarse reseco.
Abrimos la vaina de las huevas con un cuchillo y sacamos todo el interior, tirando el pellejito que las cubre.
Pelamos y picamos las gambas (crudas) junto con las patas y las aletas del calamar.
Juntamos las huevas, gambas y patas del calamar y hacemos una masa donde todo quede bien integrado. Añadimos un poquito de sal (muy poca, sólo para darle un toque), perejil al gusto y una piza de ajo en polvo.
Cuando tengamos nuestro "relleno" listo, lo introducimos con las manos o con la ayuda de una cuchara en el calamar. Tened en cuenta que NO hay que rellenarlo hasta el final, sino más bien un poco menos de las 3/4 partes del calamar en sí. ¿Por qué? Porque al cocinarlo el relleno aumentará su volumen y se saldría.
Hay gente que cierra el calamar con un palillo o similares pero en mi caso lo dejo tal cual.
Ponemos una sartén grande -donde entre el calamar entero- al fuego con un chorreón de aceite. Y añadimos el diente de ajo cortado en láminas. Cuando el aceite esté listo, introducimos el calamar y dejamos que se haga por un lado. Después, pulverizamos un poco de aceite por el lado del calamar que no está en contacto con la sartén y damos la vuelta para que se haga por el otro lado. Y retiramos el fuego apartando los ajos.
Disolvemos la pastilla de caldo de pescado o de verduras en 2 tazas de agua.
En una bandeja de horno previamente engrasada con un poco de aceite (yo lo que hago es que pongo papel albal sin más) ponemos el calamar que teníamos en la sartén, el caldo, 1 cebolla cortada en rodajas, 1 pimiento verde cortado en juliana. Si nos sobró un poco de masa del relleno, podemos ponerla sin más también en la bandeja -o haciendo bolitas de masa- y lo espolvoreamos todo con un pelín de perejil picado.
Introducimos en el horno previamente calentado a 180 grados durante 25 min aproximadamente.
A los 10 min, le damos al vuelta al calamar para que se haga bien por los dos lados.
A los 25 min apagamos el horno y dejamos el calamar 5 min más.
Servimos y comemos. O dejamos que se enfríe y lo congelamos para otro día.
Si lo probáis o ya habíais rellenado el calamar con huevas, contadnos vuestro parecer. Nosotros ya os digo: encantados con el resultado.
