
Una rica combinación de mar y montaña, que no deja a nadie indiferente, fácil de cocinar y agradable al paladar. Salteado de ajetes trigueros y gambas.
Nutricionalmente, el espárrago triguero, tiene un buen número de beneficios para la salud, ya que su bajo aporte calórico (tan sólo 18 calorías por cada 100 gramos) no quita para que sea rico en sales minerales (potasio, fósforo, magnesio, etc.), varias vitaminas (C, beta-caroteno y ácido fólico), y un alto contenido en fibra.
Por esto y por que tiene también una sustancia denominada ?ácido asparagínico? que estimula la diuresis, es decir, que es un alimento muy diurético, lo convierten en producto ideal para las dietas de adelgazamiento.
El ajete, como el ajo, es un alimento que puede prevenir de ciertas dolencias cardiovasculares ya que su consumo provoca vasodilatación, permite una mayor fluidez de la sangre y disminuye la presión a la vez que mejora la circulación sanguínea.
Las gambas, muy nutritivas y con poca grasa,aunque posean un contenido en colesterol algo elevado, son un alimento que no se consumen con demasiada asiduidad y que además se emplean en cantidades pequeñas.
Además, al requerir tan poca cantidad de aceite para cocinar este salteado, el valor calórico de la receta no se va a ver incrementado.

INGREDIENTES:
# 400 gramos de gambas congeladas peladas.
# 1 manojo de ajetes tiernos
# 1 manojo de espárragos trigueros.
# 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
# 2 dientes de ajo
# 1/2 cebolleta
# una ramita de perejil
# sal y pimienta.
PREPARACIÓN:
Limpia y trocea los ajetes y los espárragos en bastoncitos de igual tamaño.
Ahora escáldalos durante dos minutos en un cazo con agua hirviendo y sal para que pierdan su dureza. Introdúcelos inmediatamente en agua con hielo para cortar la cocción y fijar el color.(Este paso me lo salté yo porque los compré ya congelados y cocidos, por lo que sólo tendríamos que rehogarlos sin necesidad de cocerlos)
Picamos el diente de ajo y lo sofreímos en una sartén antiadherente con dos cucharadas de aceite, junto con la media cebolleta, muy picadita, Una vez comience a dorar, añade los ajetes y los espárragos escaldados y escurridos.
Saltéalos a fuego vivo hasta que comiencen a dorar, momento en el cual incorporaremos las gambas peladas. Sigue salteando unos instantes y apaga el fuego.
Espolvorea con perejil fresco picado y salpimienta, sirve bien caliente.

Si quieres ?bordar? el plato, añade unos huevos tras saltear las gambas y remueve con delicadeza. Obtendrás un revuelto jugoso y muy sabroso.(Yo en esta ocasión no se los puse)

