Se limpian bien los salmonetes, se desescaman y yo les quito la cabeza. Ya se que se debe dejar, pero como no se come, resulta más cómodo freirlas sin cabeza ( y la verdad, prefiero no tenerlas en el plato).
Se pone aceite en una sartén y se pone a fuego medio-fuerte. Se salan los salmonetes por dentro y por fuera, se pasan por harina y se fríen hasta que estén doraditos. Se tienen que hacer bien por dentro, pero que no se sequen, por eso el aceite no tiene que estar demasiado caliente.
.

Como veis ese día mi familia y yo nos hemos hartado de pescado, salmonetes fritos, merluza frita y boquerones fritos. Acompañados de patatas a lo pobre. Todo fresco y bien frito, para mi toda una delicia.
Estuve el otro día en el mercado de Almuñecar y además de estos pescados compre lenguados, calamares,... muchísimas verduras que os iré enseñando poco a poco, porque me ha cundido muchísimo.