Ingredientes:Molde de 21 cm.
Bizcocho:
125 gr. de harina
125 gr. de azúcar
4 huevos
Crema:
220 gr. mantequilla
1,2 dl. de agua
5 yemas
160 gr. de azúcar
2 sobres de café solubre, en mi caso descafeinado (aquí a gusto si te gusta menos pues uno solo)
100 gr. se almendra fileteada para decorar
Almíbar:
1dl. de agua, azúcar y coñac: en mi caso 150 ml. de agua, 60 gr. de azúcar y una cucharada de coñac.
Preparación:Empezamos con el bizcocho: como siempre: encender el horno a 180 º para que esté caliente y preparar un molde con harina y mantequilla o uno de papel.
Separamos claras de las yemas del huevo y distribuimos en dos boles. Montamos las claras a punto de nieve. Las yemas las batimos bien con el azúcar hasta que queda una crema que triplica su tamaño y es blanquecina. Incorporamos la harina tamizada y mezclamos bien. Una vez está mezclado le incorporamos las claras con movimientos envolventes con la espátula de abajo hacia arriba. Hornear unos 25 minutos a 180 º, sacar, desmoldar y dejar enfriar sobre rejilla.
En este momento y sin apagar el horno es el momento de poner un papel de hornear sobre una placa de horno y durante 5 minutos tostar nuestras almendras fileteadas. Ojo ¡¡¡ míralas que es fácil que se nos quemen.
Empezamos con el relleno:
Prepara las yemas mezclándolas bien con el café solubre, en mi caso descafeinado.
Haremos un almíbar con el agua y 160 gr. de azúcar punto de hebra fuerte. ¿que es eso? pues en un cazo ponemos el agua y el azúcar, no tocar y dejar hervir. Si ves que se quema por los lados el azúcar con un pincel mojado en agua lo "limpias" y así no cogerá color. Os lo pongo en la foto, este truco lo he aprendido en clase¡
El punto de hebra es el que vemos en la foto, se queda espesando y si lo cogiéramos con dos dedos saldría una hebra, como soy un trasto y no me quería quemar lo revisé con la cuchara.
Recién sacado del fuego incorporamos en forma de hilo a las yemas de huevo mezcladas con el café solubre. Se va moviendo todo hasta que está todo bien integrado.
Incorporamos la mantequilla en pomada poco a poco. Al final la he puesto unos minutos en la nevera para que cogiera cierta consistencia.
Me quedó almíbar de la otra tarta: no es más que agua, azúcar, naranja y/o limón cáscara sin la parte blanca + un licor hervido y puesto a enfriar. En este caso aproveché de la ya hecha y empezamos a montar la tarta.
Cortaremos el bizcocho en tres trozos Siempre empiezo por la parte de abajo y empezamos mojándolo con pincel un poco.
Una vez mojada la parte de abajo capa de crema de moka.
Tapamos con el resto de bizcocho y cortamos otra vez para que nos queden las tres capas.
Repetimos acción de almíbar y crea de moka para luego tapar y poner almíbar y cubrir totalmente con la crema de moka.
Por ultimo y una vez tapado de crema el bizcocho distribuimos dejando caer en puñados la almendra fileteada, por arriba y en los lados.
Dejar en nevera una o dos horas antes de comer y tenemos lista una tarta riquísima ¡